El disparo, con una duración de 5 minutos y 26 segundos, quemó 150 kilos de material pirotécnico y alcanzó un pico máximo de 128 decibelios, emocionando a los miles de asistentes que abarrotaron los alrededores de la plaza.
La mascletá se inició con una traca valenciana, seguida de una combinación de disparos clásicos y de innovación, con pinceladas digitales que modularon el ritmo. Tras cuatro fases de efectos aéreos sorprendentes, que se alternaron con efectos de suelo, un golpe de remate dio paso al fuego de cuerdas.
“"Esperamos haber estado a la altura de lo que se conoce como el Coliseo de la Pólvora."
La denominada 'Partitura Mediterráneo' sonó con potentes calibres 'marca de la casa'. Después de cinco retenciones con fuego aéreo, llegó el esperado terremoto. El disparo concluyó con un bombardeo aéreo y un golpe seco y rotundo como colofón.




