La competición Juegos Mejorados, diseñada para promover el dopaje con el objetivo de batir récords mundiales y con premios millonarios, ha cerrado su primera edición con resultados discretos. El único récord no oficial conseguido ha sido el del nadador griego Kristian Gkolomeev, que superó el récord mundial de los 50 metros libres con una marca de 20.81 segundos. Esta marca se consiguió utilizando sustancias dopantes y un traje de poliuretano prohibido en competiciones oficiales.
El velocista Fred Kerley, doble medallista olímpico, que había anunciado la intención de batir el récord de Usain Bolt en los 100 metros lisos, ganó la prueba con unos discretos 9.97 segundos. Esta marca está lejos de su récord personal (9.76s) y aún más de la plusmarca de Bolt (9.58s). Kerley manifestó no haber recurrido a sustancias prohibidas.
A pesar de que el 91% de los 36 atletas participantes compitieron bajo los efectos del dopaje, utilizando sustancias como la hormona de crecimiento (79%), estimulantes como el Adderall (62%) o el EPO (41%), la competición solo consiguió batir un récord mundial. Los pocos deportistas que aseguraron no haber competido dopados ganaron sus pruebas, como Kerley y Tristan Evelyn en los 100 metros lisos, y Hunter Amstrong en los 50 metros espalda.
Otros participantes como la halterófila dominicana Beatriz Pirón no lograron batir marcas previstas, a pesar de los entrenamientos con sustancias. La medallista olímpica colombiana Leidy Solís se acercó a su mejor marca personal, y el gigante Thor Bjornsson no pudo superar su propio récord de peso muerto.
El CEO de los Juegos Mejorados, Maximilian Martin, expresó satisfacción por haber cambiado el mundo y haber visto cómo los atletas se convertían en la mejor versión de sí mismos gracias a la ciencia. La competición, creada por multimillonarios y tecnólogos vinculados al movimiento 'MAGA', tenía como objetivo dominar el mercado de fármacos antienvejecimiento.




