Las palomas de Anís Tenis, más cerca de regresar a las mascletás de Luceros

La empresa ve posibilidades de mantener la tradición tras la publicación de su ausencia, con el apoyo de figuras políticas y festeras.

Furgoneta de Anís Tenis durante las Hogueras de Alicante, con gente y luces festivas alrededor.
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Furgoneta de Anís Tenis durante las Hogueras de Alicante, con gente y luces festivas alrededor.

Las palomas de Anís Tenis podrían regresar a las mascletás de Luceros en Alicante, con un 70% de posibilidades según su gerente, Santiago Limiñana, gracias al apoyo institucional.

Las palomas de Anís Tenis están más cerca de seguir vinculadas a las mascletás de Luceros. Después de dar por perdida este año su presencia en Alfonso el Sabio por las restricciones de seguridad, la empresa ve ahora opciones de encontrar una solución que permita mantener una tradición asociada desde hace cuatro décadas al ritual previo a los disparos de Hogueras. Su gerente, Santiago Limiñana, calcula que las posibilidades de estar finalmente junto a las mascletás se sitúan ahora en un “70-30” a favor, aunque la solución todavía no está cerrada.
El movimiento llega después de la publicación de la ausencia de Anís Tenis y del apoyo expresado por el presidente de la Federació de Fogueres, David Olivares. Limiñana destaca también la implicación del alcalde de Alicante, Luis Barcala, y del presidente de la hoguera Alfonso el Sabio, Jorge Cuesta, para intentar encauzar una alternativa. “El alcalde ha tomado partido en esto”, afirma el gerente, que insiste en agradecer el respaldo recibido en las últimas horas sin abrir un enfrentamiento con el Ayuntamiento ni con los servicios de emergencia.
La empresa no había presentado proyecto este año al entender que las nuevas exigencias de seguridad hacían inviable la instalación de la furgoneta en Alfonso el Sabio. Limiñana explica que preparar esa documentación supone un coste y que no querían asumirlo si la previsión era que el permiso acabara denegado. “Cuesta mil euros hacer un permiso para que luego lo denieguen”, señala. Ahora, si se abre una vía, la organización tendría que hacerse a contrarreloj, con la planificación del personal, el hielo, el agua y todo el material necesario para atender al público.
El gerente asegura que está pendiente de que la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, contacte con la empresa para concretar la situación. Según explica, Barcala le ha trasladado que ese contacto debe producirse para estudiar cómo podría resolverse la presencia de Anís Tenis en el entorno de las mascletás. Limiñana evita entrar en reproches y prefiere destacar que, desde que se conoció la situación, ha percibido una implicación clara para intentar que la tradición no se pierda este año.
El respaldo no se ha limitado al ámbito institucional. El gerente asegura que presidentes de hogueras y barracas les han llamado para ofrecer ayuda y posibles espacios en Alfonso el Sabio. También Olivares les ha ofrecido la posibilidad de realizar las degustaciones en el Mercadito de la Federació. Limiñana agradece la propuesta, pero mantiene que el sentido de la tradición está en la calle, junto a la mascletà y abierta a todo el mundo. “Lo queremos hacer en la calle, para todo el mundo”, recalca.
Ese matiz explica por qué la empresa no considera suficiente cualquier ubicación alternativa. La presencia de Anís Tenis no era solo una acción promocional, sino una escena integrada en la espera del disparo: la furgoneta, las colas, los sombreros, las palomas y el público camino de Luceros. La marca siempre ha defendido que la degustación tenía sentido por su vínculo directo con la mascletà, no como un acto separado en otro punto de la ciudad.
La tradición comenzó hace unos 40 años, primero como una colaboración vinculada a la hoguera Hernán Cortés, y después se abrió al público hasta convertirse en una imagen reconocible de las mañanas de junio. La empresa calcula que durante estas décadas ha repartido alrededor de 840.000 palomas y unos 28.800 litros de bebida entre el 19 y el 24 de junio. A eso se suman cerca de 180.000 sombreros durante los años en que también se entregaba ese artículo promocional, además de los abanicos que se repartieron en otras etapas.
La situación se produce en un año especialmente marcado por el debate sobre seguridad, ocupación de la calle y presencia de elementos auxiliares durante las Hogueras. Las nuevas exigencias y los perímetros han afectado a distintas ubicaciones y actividades vinculadas a los días grandes, entre ellas la propia zona de Alfonso el Sabio. La empresa había interpretado que ese nuevo marco hacía inviable su instalación y por eso no llegó a tramitar la solicitud.
Ahora, sin embargo, el escenario parece menos cerrado. Limiñana se muestra prudente pero reconoce que el apoyo recibido ha cambiado la perspectiva. “Se ha volcado todo el mundo con nosotros”, señala. El gerente afirma que en la empresa se sienten “muy orgullosos” por la respuesta de la Fiesta y de la ciudad y asegura que esos gestos les han hecho sentirse reconocidos como parte de una tradición alicantina. “Se nos han saltado las lágrimas”, admite.
La decisión final dependerá de que se concrete una fórmula viable en los próximos días. Si sale adelante, Anís Tenis tendría que activar en muy poco tiempo una logística que habitualmente requiere dos semanas de preparación. Si no, Alfonso el Sabio perderá este año una estampa repetida durante cuatro décadas. Por ahora, la puerta vuelve a estar abierta y las palomas de Anís Tenis vuelven a mirar hacia Luceros.