La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV Alicante) y la patronal de mutuas han expuesto datos preocupantes sobre las bajas laborales en la provincia. Según sus informes, la saturación del sistema sanitario público y la falta de intervención directa de las mutuas contribuyen a esta demora en la recuperación de los trabajadores.
El impacto económico es considerable. Solo en 2025, el coste de las bajas laborales en Alicante superó los 1.167 millones de euros, lo que representa un incremento del 130,55% en los últimos ocho años. Además, las mutuas estiman que el sistema ha generado un gasto innecesario de más de 113 millones de euros en la provincia.
En total, 716.203 trabajadores estaban protegidos por el sistema en Alicante durante 2025, un 17,53% más que en 2018. En ese mismo periodo, se han iniciado 223.216 procesos de baja, un aumento del 81,92%, lo que demuestra una tendencia al alza en el número de incapacidades temporales.
“"Estos datos nos sirven para entender por qué el absentismo por incapacidad temporal por contingencias comunes se ha convertido en un problema de primer orden."
La incidencia media mensual de bajas por cada 1.000 trabajadores también ha crecido de forma notable. En Alicante se sitúa en 25,97 procesos, un incremento del 54,77% en ocho años. En el conjunto de la Comunitat Valenciana alcanza los 27 procesos, mientras que en España sube hasta los 37,83.
Desde la patronal señalan que este incremento responde, en gran parte, a las bajas por contingencias comunes —aquellas no relacionadas con el trabajo—, especialmente en patologías traumatológicas, donde consideran que las mutuas podrían desempeñar un papel más activo. Sostienen que los trabajadores tratados por el sistema público de salud tardan más en recuperarse que aquellos atendidos por mutuas, lo que prolonga innecesariamente las bajas y repercute en la productividad empresarial.
“"Estamos asistiendo a un agotamiento del sistema que requiere medidas urgentes."
Entre las medidas planteadas por las mutuas para reducir las bajas laborales, se encuentra la posibilidad de asumir una gestión integral de las bajas por contingencias comunes, al menos en determinadas patologías como las traumatológicas, incluyendo la capacidad de dar el alta médica. También plantean aumentar los recursos sanitarios, agilizar la homologación de profesionales extranjeros, mejorar la coordinación entre organismos y revisar aspectos del marco laboral relacionados con el absentismo.
Desde la administración autonómica, el secretario autonómico de Empleo y director general de Labora ha destacado que la reducción del absentismo requiere una respuesta coordinada entre administraciones, empresas y agentes sociales, basada en la prevención y la mejora de las condiciones laborales.




