La función, dirigida por David López López, ha demostrado que el paso del tiempo no ha hecho más que reforzar su vigencia y su capacidad para conectar con el público. La expectación era alta, no solo por tratarse de una obra muy querida dentro del repertorio de la compañía de teatro amateur, sino también por el recuerdo de su trayectoria, marcada por más de una veintena de premios y reconocimientos en festivales de ámbito nacional.
El montaje de 'Ñaque' ha supuesto mucho más que una reposición. Para su director, se trata de un reencuentro con una obra que definió una forma de entender el teatro. Tras permanecer años guardada, la pieza volvía a cobrar vida sobre los escenarios ilicitanos con la misma esencia, pero con la madurez que otorga el tiempo.
La historia gira en torno a Ríos y Solanos, dos cómicos ambulantes del Siglo de Oro que sobreviven con lo mínimo mientras recorren caminos y escenarios improvisados. Este planteamiento permite a la compañía desarrollar una propuesta escénica basada en la austeridad: pocos elementos, ausencia de artificios y un protagonismo absoluto del actor.
En esta ocasión, los intérpretes Javier Díez y Pablo Gascón volvieron a encarnar a los personajes con una complicidad que fue uno de los aspectos más destacados por el público asistente. La química entre ambos sostuvo el ritmo de la obra y permitió que el espectador transitara con naturalidad entre el humor y la reflexión.
Uno de los grandes aciertos del montaje volvió a ser su apuesta por un teatro desnudo. Tal y como defiende David López, la ausencia de escenografía compleja no es una limitación, sino una oportunidad para centrar la atención en lo esencial, que no es más que la interpretación. Este enfoque conecta con la tradición del 'ñaque', esas pequeñas compañías del Siglo de Oro que viajaban con lo imprescindible.
La importancia de 'Ñaque' dentro de Sahara Teatre no puede entenderse sin su trayectoria. Desde su estreno original en 2010 en el Escorxador, la obra ha recorrido más de veinticinco certámenes, acumulando cerca de treinta premios y nominaciones en categorías como mejor dirección, interpretación o puesta en escena. Este recorrido ha convertido la obra en una de las más representativas de la compañía, fundada en 1992 en el instituto Sixto Marco de Elche.
El regreso de la obra en el espacio de Las Clarisas añadió un componente especial. El propio director ha destacado en diversas ocasiones la "magia" del lugar, un enclave que favorece la cercanía con el espectador y potencia la intensidad de propuestas como esta. La configuración del espacio, más reducida que otros escenarios, reforzó el carácter íntimo del montaje.
La respuesta del público en Elche confirma que 'Ñaque' sigue siendo una obra plenamente vigente. Su capacidad para hacer reír y, al mismo tiempo, invitar a la reflexión, demuestra la vigencia del texto de Sanchís Sinisterra y la solidez de la propuesta de Sahara Teatre. Este nuevo éxito abre la puerta a futuras representaciones, consolidando la compañía como un referente del teatro amateur en la provincia.




