Esta inversión consolida un modelo que la Generalitat reivindica como pionero en España y que, además, refuerza la cobertura y la calidad del servicio en la provincia de Alicante.
La dotación global supera los 134,25 millones de euros, de los que 58 millones se destinan al funcionamiento del servicio de comedor escolar y 76,275 millones a ayudas de comedor. Estas ayudas aumentaron el pasado curso en más de 850.000 euros, lo que ha permitido ampliar el respaldo a las familias y sostener el acceso equitativo al servicio.
Entre las medidas adoptadas, destaca la actualización del precio del menú en 10 céntimos, con el objetivo de adaptarlo a los costes reales del servicio y garantizar su viabilidad sin comprometer la calidad. La Generalitat también ha reforzado la financiación de los comedores rurales y del interior, con incrementos de hasta el 30%, y ha equiparado las ayudas máximas al coste real del servicio para evitar que las dificultades económicas impidan el acceso del alumnado al comedor escolar.
“"Nuestro modelo no solo cumple, sino que anticipa los estándares de calidad nutricional, sostenibilidad e inclusión que ahora se exigen en toda España."
Este esfuerzo económico se acompaña de una apuesta por un modelo basado en la alimentación saludable y sostenible, con prioridad para frutas, verduras y legumbres frescas, así como productos ecológicos, de temporada y de proximidad. La Comunitat Valenciana defiende que su sistema ya aplicaba desde hace años muchos de los principios que ahora recoge la normativa estatal. La normativa autonómica de 2012 ya entendía el comedor escolar como un espacio educativo integral, vinculado a la promoción de la salud, los hábitos alimentarios y la convivencia, integrando menús variados y equilibrados como una exigencia estructural.
Además, las familias tienen derecho a recibir información periódica sobre los menús, una medida que refuerza la transparencia y la implicación del entorno familiar en la educación alimentaria. El modelo valenciano contempla menús de régimen o especiales por motivos de salud, así como alternativas por razones religiosas o culturales, integrando la diversidad como un componente esencial del servicio.
La Conselleria incide en que el comedor escolar es mucho más que una prestación complementaria, ya que actúa como espacio de aprendizaje en hábitos saludables, sostenibilidad y conciencia alimentaria. La voluntad de la Generalitat es seguir mejorando el sistema y reforzar la coordinación con otros ámbitos, como el sanitario, para avanzar hacia entornos escolares cada vez más saludables.




