El Sindicato Médico ha denunciado que el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) de Alcoy y su comarca prestó servicio este viernes sin médico a bordo, una situación que incumpliría la normativa vigente y supone un riesgo tanto para la asistencia a los pacientes como para los profesionales sanitarios. La información aportada por la Conselleria de Sanidad se limita a explicar la situación como algo pasajero, al contrario de la central sindical que expone que afecta también a otras localidades.
El delegado del Sindicato Médico para el SAMU, Jorge Esteller, ha explicado que la unidad ha permanecido desde las 9:00 horas integrada únicamente por un enfermero y dos técnicos conductores, al no haberse cubierto la plaza del facultativo. Según relata, tuvo conocimiento de esta circunstancia "por casualidad" y afirma que no logró contactar con la dirección del Servicio de Emergencias Sanitarias (SES) para obtener explicaciones.
Esteller sostiene que esta situación no es un hecho aislado y teme que pueda repetirse en otros puntos de la provincia de Alicante. Por ello lamenta que desde la dirección del servicio no se facilite información sobre el alcance de este problema ni sobre el número de unidades que pueden estar funcionando sin médico.
El delegado recuerda que el funcionamiento habitual de un SAMU contempla un equipo formado por un médico, un enfermero y un técnico conductor. En su opinión, prescindir del facultativo altera de forma sustancial la capacidad asistencial de estas unidades, especialmente cuando deben intervenir en patologías que dependen del tiempo de actuación, sobre todo con pacientes críticos.
En este sentido, advierte de que la responsabilidad que asume el personal de enfermería en estas circunstancias es "muy elevada". Según explica, aunque se hayan establecido protocolos para afrontar la falta de médicos, considera que estos no sustituyen las competencias propias de un facultativo y pueden dejar a los profesionales en una situación de inseguridad jurídica si se produce un desenlace adverso.
“"Es como si en una UCI no hubiera médicos intensivistas"
El representante sindical sostiene además que esta práctica se ha ido normalizando con el paso del tiempo debido a la escasez de facultativos, aunque insiste en que sigue sin ajustarse a la legislación vigente. "Parece que todo está bien hasta que ocurra una desgracia". En paralelo, fuentes de la Conselleria de Sanidad estimaban que el caso de Alcoy podría reducirse a alguna incidencia concreta.
Esteller critica igualmente los protocolos implantados hace unos años para suplir la ausencia de médicos mediante el apoyo telefónico de un coordinador médico desde el centro de coordinación. Se trata de unas medidas que fueron concebidas para paliar la falta de especialistas, pero "no tienen validez ni cuentan con el respaldo de ninguna entidad médica" que avale la sustitución de la presencia física del facultativo por instrucciones telefónicas.
Por este motivo, el Sindicato Médico tiene previsto trasladar esta situación al Síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana. El objetivo, según explica Esteller, es que el organismo estudie si se está produciendo un incumplimiento de la normativa que regula la composición de las unidades SAMU y las consecuencias que ello puede tener tanto para los pacientes como para los profesionales.
Desde el sindicato insisten en que el problema trasciende el caso concreto de Alcoy y reclaman a la Conselleria de Sanidad y a la dirección del Servicio de Emergencias Sanitarias que informen con transparencia sobre el número de unidades que están funcionando sin médico en la Comunidad Valenciana, así como sobre las medidas previstas para garantizar la cobertura de estos puestos.




