Los hechos se produjeron cuando agentes de Seguridad Ciudadana observaron un vehículo con un rotativo azul que estaba dando el alto a otro coche. En un primer momento, los agentes pensaron que podía tratarse de un indicativo policial, por lo que se detuvieron a su lado.
Sin embargo, el conductor del vehículo aceleró y se marchó del lugar mientras retiraba y apagaba el rotativo. Los agentes siguieron el coche y le dieron alcance unos metros más adelante. Al detenerse junto a él, comprobaron que el conductor se encontraba visiblemente nervioso.
Una vez identificado, los agentes le preguntaron si era agente de la autoridad. El hombre reconoció que no lo era y, al ser preguntado por el motivo por el que llevaba un rotativo policial y había parado a otro vehículo, manifestó que «solo quería echarse unas risas porque el conductor se había saltado un semáforo».
“"Solo quería echarse unas risas porque el conductor se había saltado un semáforo."
Tras esta explicación, los agentes realizaron una requisa en el vehículo. En el maletero localizaron dos chaquetas con emblemas policiales, además de la luz rotativa azul que presuntamente había utilizado para simular una intervención policial.
Los agentes constataron que el hombre habría usado estos efectos para atribuirse la condición de agente de la autoridad y realizar actos propios de la policía. Por ello, procedieron a su detención como presunto autor de un delito de usurpación de funciones públicas.
El delito de usurpación de funciones públicas se produce cuando una persona, sin tener la condición de autoridad o funcionario, realiza actos propios de un cargo oficial y se atribuye una posición que no le corresponde. Esta conducta puede generar situaciones de riesgo para la ciudadanía y afectar directamente a la confianza pública.




