La prisión de Alicante Cumplimiento supera los 1.100 internos y sufre saturación

El sindicato CSIF denuncia la falta de previsión y las graves consecuencias para internos y trabajadores.

Imagen genérica de una prisión con muros altos y cielo cerrado.
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Imagen genérica de una prisión con muros altos y cielo cerrado.

La prisión de Alicante Cumplimiento ha superado ya los 1.100 internos, una situación que el sindicato CSIF califica de "límite" y que genera problemas organizativos, de seguridad y de convivencia.

La falta de espacio en los módulos ordinarios ha obligado a reabrir el antiguo módulo de mujeres, cerrado desde hace años, para alojar provisionalmente a más de 50 reclusos. Según explica CSIF, estos internos solo pernoctan en este espacio, ya que durante el día desarrollan su vida en los módulos que les corresponden por clasificación interior.
Esta medida improvisada, según el sindicato, incrementa los movimientos internos, complica la gestión diaria del centro y aumenta la presión sobre unos módulos ya saturados. CSIF advierte de que esta situación evidencia "la falta de planificación y la situación límite que atraviesa el centro penitenciario alicantino".
La sobreocupación, añade el sindicato, "repercute directamente en la seguridad, en las condiciones laborales de los trabajadores penitenciarios y en la adecuada atención y tratamiento de los internos". CSIF recuerda que la plantilla "lleva años denunciando la insuficiencia de personal y el deterioro progresivo de las condiciones de trabajo", circunstancias que se agravan con el aumento constante de internos y la ausencia de soluciones estructurales.
Por todo ello, CSIF exige a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias medidas urgentes para reducir la saturación, reforzar las plantillas y garantizar condiciones dignas y seguras tanto para los trabajadores como para los internos.