Cincuenta años de Galerías Preciados: una nueva forma de comprar en Alicante

La apertura de este gran almacén en 1976 transformó el comercio y el ocio de la ciudad, marcando un antes y un después.

Imagen de un gran almacén de los años 70, con escaleras mecánicas y clientes comprando.
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Imagen de un gran almacén de los años 70, con escaleras mecánicas y clientes comprando.

Hace cincuenta años, el 23 de abril de 1976, Galerías Preciados abrió sus puertas en el paseo de Soto de Alicante, marcando un punto de inflexión en la vida comercial y social de la ciudad.

La llegada de este gran almacén supuso un cambio radical en la forma de comprar de los alicantinos, trasladando el eje comercial del Centro Tradicional a la zona de Maisonnave, que en aquel momento era un área industrial y que hoy es conocida como la

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En 1974, el solar que ocupaba el cine Chapí en el número tres del paseo de Soto fue el elegido para levantar un imponente edificio de 30.000 metros cuadrados, con varias plantas y aparcamiento subterráneo. Galerías Preciados, fundada en 1943, llegó a Alicante después de décadas de éxito en otras ciudades españolas, consolidándose como un referente comercial.
Durante diecinueve años, hasta julio de 1995, Galerías Preciados fue un punto neurálgico en la ciudad, hasta que fue absorbida por El Corte Inglés. A pesar de los problemas financieros a nivel nacional que sufrió la compañía a partir de los años ochenta, en Alicante mantuvo su relevancia, sin competencia directa hasta la llegada de El Corte Inglés en 1989.

"No dejamos de cobrar nunca, ni siquiera en la etapa que los almacenes pertenecieron a la Rumasa de Ruiz-Mateos: aquella fue una de las mejores épocas, sin lugar a dudas."

extrabajadores de Galerías
Galerías Preciados fue pionera en su amplia oferta y sus rebajas, que generaban largas colas en la puerta. Las ofertas para

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con productos de calidad a precios reducidos, atraían a clientes desde primera hora de la mañana. También fue un lugar clave para la compra de productos electrónicos y supo captar a la juventud con conciertos y la posibilidad de escuchar vinilos con auriculares.
Su llegada significó un cambio de paradigma en el consumo, convirtiendo la compra en una forma de ocio. El aire acondicionado, las escaleras mecánicas y el aparcamiento ofrecieron una experiencia de compra inédita. Muchos de sus 326 trabajadores en el momento del cierre en 1995, recuerdan con afecto las buenas condiciones laborales y el trato cercano con los clientes, que hacía de Galerías un lugar especial.