Con la llegada del verano, el camping El Llosar en Vilafranca del Cid ha reiniciado su actividad. El proyecto, impulsado por la pareja Sonia Málago y Álex Domingo, busca promover el turismo rural y dar visibilidad a la zona. Tras años viviendo y trabajando fuera, incluyendo experiencias en Madrid, Guadalajara y Alemania, la pareja ha decidido establecerse en esta comarca para emprender.
Sonia Málago, que ha coordinado equipos comerciales, y Álex Domingo, antiguo project manager de telecomunicaciones, ganaron el concurso para dirigir el camping. "Nos parecía que todavía era pronto para volver, pero teníamos claro que queríamos vivir y emprender aquí y las oportunidades son pocas y hay que aprovecharlas", comenta Málago. El proceso no ha sido fácil, con mudanzas, trámites, reformas e incertidumbre, pero la ilusión y la convicción han sido claves.
Álex Domingo es originario de La Iglesuela del Cid y Sonia Málago de Paiporta, con raíces en Barbalimpia. El camping, que ya ha abierto sus puertas, busca aplicar la experiencia de la pareja como campistas. "A nosotros nos gusta mucho el camping y conocemos muchos ubicados en diferentes zonas de España y Europa", señala Málago. Ya han recibido visitantes, incluyendo algunos ingleses y alemanes, augurando un buen futuro para el proyecto.
La pareja considera que el área del Maestrazgo turolense y de Els Ports de Castellón tiene un gran potencial para el turismo rural y familiar. La filosofía del proyecto es convertir el camping en un punto de encuentro para campistas, viajeros, vecinos y amantes de la naturaleza, un espacio abierto para disfrutar, descansar y convivir.
El Llosar Camping-Bar, calificado con tres estrellas, dispone de 60 parcelas para tiendas y autocaravanas, con tamaños de entre 50 y 90 metros cuadrados, y ofrece diversas comodidades. La idea es consolidar el proyecto y dotarlo de un calendario de actividades, sin descartar la posibilidad de ubicar una zona de glamping en el futuro.
La apertura del camping llega en un momento clave para la economía del municipio, y la pareja considera que "es el momento de revertir la situación". Actualmente, dos personas más trabajan con los propietarios en el bar-restaurante, marcando el inicio de este nuevo proyecto.




