Castellón: La Despensa Mediterránea para Descubrir Este Verano

La provincia ofrece una combinación única de mar, montaña y huerta, con productos como la gamba de Vinaròs y platos tradicionales.

Imagen genérica de la riqueza gastronómica de la costa mediterránea valenciana.
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Imagen genérica de la riqueza gastronómica de la costa mediterránea valenciana.

La provincia de Castellón se revela como una de las despensas más completas del Mediterráneo, especialmente durante el verano, gracias a su variedad de productos locales.

La provincia de Castellón combina mar, montaña y huerta, ofreciendo una diversidad de productos que van desde la trufa del Maestrat hasta la gamba de Vinaròs. Esta riqueza la posiciona como una de las despensas más completas del Mediterráneo, siendo el verano el momento ideal para explorarla. La marca ‘Castelló Ruta de Sabor’, impulsada por la Diputación, busca proyectar estos productos fuera de la provincia, aunque los mejores sabores se encuentran cerca.
El arroz, plato estrella en Castellón, se presenta en una versión propia única, elaborado con alcachofa de Benicarló, sepionet de playa, rape y gamba de Vinaròs, coronado con alioli. La gamba de Vinaròs, reconocida por su sabor y textura distintivos, tiene incluso un concurso nacional de cocina anual dedicado a ella. Otras referencias imprescindibles son el suquet de peix, un guiso marinero encontrado en restaurantes del Grao de Castellón y localidades costeras, y la fideuà, que en el Grao se prepara con mariscos frescos de la lonja y se comparte como plan de domingo.
El interior de la provincia también ofrece una cocina auténtica y menos conocida. En el Maestrat y els Ports, las setas como los robellones y la trufa negra son protagonistas, especialmente en otoño e invierno, aunque algunos restaurantes las sirven todo el año. La olla, con sus diversas versiones comarcales, es un guiso de legumbres, verduras y carne de matanza. Las carnes a la brasa, especialmente el cordero de las tierras altas, son habituales en los restaurantes de interior.
La provincia cuenta con tres restaurantes galardonados con estrella Michelin: Cal Paradís en Vall d’Alba, dirigido por el chef Miguel Barrera, que destaca por utilizar producto local y de temporada; el restaurante Raúl Resino en Benicarló, que rinde homenaje a los productos de la lonja local como las lapas y las anchoas de Vinaròs; y Atalaya en Alcossebre, con una propuesta creativa de Alejandra Herrador y Emanuel Carlucci que fusiona producto de proximidad, como los raviolis de gamba de Vinaròs.