Antiguos alumnos y profesores del INB de Llíria se reúnen en el Castell de Benissanó

Un grupo de antiguos alumnos y profesores del Instituto Nacional de Bachillerato de Llíria se congregó en el Castell de Benissanó para un encuentro cultural y de amistad.

Imagen de un grupo de adultos reunidos frente al Castillo de Benissanó.
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Imagen de un grupo de adultos reunidos frente al Castillo de Benissanó.

Antiguos alumnos y profesores del Instituto Nacional de Bachillerato de Llíria, actual IES Camp de Túria, se reunieron en el Castell de Benissanó para una jornada cultural y de reencuentro, cerrando las actividades del primer trimestre del año.

El encuentro, que ya es una tradición para este grupo, tuvo lugar el sábado dieciocho de abril en el Castell de Benissanó. Los participantes, que cursaron sus estudios entre 1972 y 1976, estuvieron acompañados por los profesores Aurelia Argente, Rosa Cabrera, Inmaculada Peiró, Salvador Castell y Vicent Adriá.
El punto de reunión fue la puerta del castillo, donde alumnos y profesores llegaron a la hora prevista para visitar este edificio histórico. Construido en la segunda mitad del siglo XV, el castillo es considerado un palacio fortificado, uno de los mejor conservados en la Comunidad Valenciana. Originalmente, contaba con puente levadizo y foso, elementos que fueron eliminados en reformas posteriores, dándole su actual forma almenada.
La construcción está flanqueada por cuatro torres: la Torre Central, de 30 metros de altura; la Torre de la Poterna, circular y que controla el patio de armas; y dos torres defensivas, una hexagonal llamada del Homenaje y otra cuadrada, la Torre del Vigía, situada junto a la terraza-mirador.
Durante la visita, una guía ofreció explicaciones detalladas en el patio de armas, y el grupo recorrió las diversas estancias, incluyendo el Vestíbulo, la Sala Noble, la habitación de Francisco I Rey de Francia (quien estuvo prisionero en 1525 tras la Batalla de Pavía), la sala dels “Socarrats”, la Galería y la Terraza exterior. Se destacaron elementos como el suelo de cerámica de Manises del siglo XV en la sala de Francisco I, la cerámica de “les pometes” del siglo XVIII y la cerámica de Noya de principios del siglo XX en la cocina moderna, así como los techos de los siglos XV y XVI.
La jornada fue una oportunidad para recrear la imaginación, contemplando los blasones de las familias Cavanilles y Villarassa, y las puertas blasonadas con los apellidos Dusay, Fivaller, Fernández de Córdoba y Escrivà de Romaní. En la Sala Noble, llamó la atención el techo con el artesonado de madera y un friso con los escudos de armas Cavanilles-Villarassa, con la inscripción: “la superbia de vos matará a mos e dos”, una leyenda relacionada con un baile ocurrido en esa estancia mientras el rey Francisco I era prisionero.
El encuentro fue una matinal didáctica, llena de reencuentros, amistad y recuerdos, donde antiguos alumnos y profesores confraternizaron, cincuenta años después de haber finalizado el Curso de Orientación Universitaria. Los organizadores agradecen la ilusión con la que se preparan estas reuniones, que siempre resultan perfectas, y expresan el deseo de continuar celebrando estos momentos de risas y abrazos.