Trabajadores de residencia de Sagunt piden seguridad ante las agresiones

La dirección desestimó la propuesta de contratar vigilancia alegando un posible daño a la imagen del centro, según CC OO.

Imagen genérica de un centro residencial en un entorno mediterráneo.
IA

Imagen genérica de un centro residencial en un entorno mediterráneo.

La plantilla de la residencia de Sagunt presentó 43 firmas para solicitar personal de seguridad ante la "insostenible" situación de inseguridad laboral y agresiones reiteradas.

Una parte de la plantilla de la residencia de Sagunt, donde CC OO ha denunciado "agresiones físicas, psicológicas y sexuales" por parte de algunos usuarios a trabajadores, recogió hace unas semanas un total de 43 firmas. El objetivo era pedir la contratación de personal de seguridad capaz de disuadir y evitar comportamientos violentos.
El escrito, presentado el 27 de mayo a la dirección del centro, denunciaba una situación de inseguridad laboral que calificaba de "insostenible". La plantilla viene desarrollando su trabajo "en un contexto de violencia laboral reiterada que ya ha sido denunciado ante la Inspección de Trabajo", donde "el personal sufre agresiones físicas y de índole sexual de forma habitual, sin que las medidas preventivas actuales hayan demostrado ninguna eficacia para evitarlas".
En el escrito se aludía a la agresión "violenta" sufrida por una trabajadora el pasado 12 de mayo, y se sostenía que "no constituye un hecho aislado, sino la confirmación de que el centro carece de los medios organizativos y de seguridad necesarios para manejar el perfil de los usuarios actuales, especialmente en unidades críticas" como la de trastornos conductuales o la de enfermos mentales.
En el texto se recordaba que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales "reconoce el derecho de los trabajadores a una protección eficaz frente a los riesgos derivados de su actividad profesional", y se apelaba a las obligaciones del convenio colectivo del sector en materia de protección de los trabajadores. Los firmantes describían "un estado de temor, ansiedad y miedo generalizado en la plantilla" ante el temor a nuevas agresiones.
Solicitaron la presencia permanente de personal de seguridad profesional durante las 24 horas del día para "disuadir conductas violentas y actuar de forma preventiva ante conatos de agresión". También reclamaban una revisión urgente de la evaluación de riesgos laborales y de los ratios de personal, considerando que "la actual falta de personal impide responder con seguridad a estas situaciones" y pedían "la implementación de protocolos reales y efectivos de actuación frente a agresiones y acoso".
Según CC OO, la dirección descartó poner seguridad, durante una conversación con la presidenta del comité, "alegando un posible daño a la imagen del centro". "Fueron 43 firmas de una plantilla de unas 150 personas. Que 43 personas te estén diciendo que van a trabajar con miedo por problemas que hay que solucionar de manera urgente no es ninguna tontería", señalan desde el sindicato, que considera que contratar una persona de seguridad contribuiría a evitar tensiones, "como ya se ha visto con éxito en centros de salud".