La celebración, que se recuperó el pasado año, ha tenido lugar este año en el Albergue de Cazadores, ya que la Casa de Vistabella, su emplazamiento habitual, se encuentra en obras de rehabilitación. La organización confía en poder regresar a la sede tradicional una vez finalicen los trabajos.
El evento ha reunido a alrededor de sesenta personas vinculadas a La Festa ilicitana. El encuentro, que ha comenzado a las 11 horas y se ha prolongado hasta cerca de las 14 horas, ha mantenido su carácter sencillo y tradicional, ofreciendo productos típicos de la gastronomía local como coca, alioli, brevas y, por supuesto, mújol, el pescado que da nombre a la reunión.
La recuperación de esta tradición responde a la voluntad de reforzar los lazos entre entidades históricamente ligadas a la vida social y cultural de Elche. Según Roque Bru, presidente de Riegos de Levante, "tuvimos muy claro que queríamos volver a instaurar este almuerzo, porque somos una comunidad que siempre ha estado muy ligada a la sociedad ilicitana y eso no se puede perder".




