La intervención se produjo durante un control de seguridad establecido de madrugada en uno de los accesos a la ciudad. Los agentes detectaron un vehículo cuyos ocupantes realizaron maniobras evasivas al percatarse de la presencia policial, lo que motivó su interceptación.
En el interior del coche, los agentes localizaron hasta doce jaulas de grandes dimensiones repletas de aves silvestres, concretamente jilgueros, además de otras en el maletero. Muchas de ellas se encontraban en condiciones de hacinamiento, sin espacio ni ventilación adecuada.
El recuento posterior confirmó la presencia de alrededor de 400 ejemplares, de los cuales al menos 39 ya habían fallecido durante el transporte debido a las condiciones en las que viajaban. Los detenidos reconocieron que las aves habían sido capturadas días antes en la localidad murciana de Lorca y tenían como destino Francia, donde iban a ser vendidas de forma ilegal.
Los agentes constataron que las aves habían sido capturadas recientemente, en un periodo especialmente sensible como es el de cría, lo que agrava el impacto sobre la especie. Además, comprobaron que estaban siendo alimentadas con semillas utilizadas habitualmente para atraer aves en prácticas furtivas, lo que apunta a métodos ilegales de captura.
Tras la intervención, los jilgueros fueron trasladados inicialmente al Centro de Protección Animal de Orihuela y posteriormente al Centro de Recuperación de Aves de Santa Faz, en Alicante, donde se encargarán de su cuidado. Los detenidos, a uno de los cuales se le intervinieron 1.765 euros en efectivo, han sido puestos a disposición judicial y se enfrentan a delitos contra la flora y la fauna.




