La política local de Callosa de Segura ha vivido un nuevo cambio de gobierno en este mandato. Tras una primera moción de censura en septiembre de 2024 que formó un tripartito de izquierdas, una nueva moción presentada por los populares, Vox y un concejal no adscrito ha hecho prosperar el cambio. Juan Antonio Franco, del PP, es desde este jueves el nuevo alcalde de la localidad.
La propuesta, firmada por el PP (siete concejales), Vox (uno) y el concejal no adscrito, se presentó para acabar con la "parálisis" y la "falta de gobernabilidad" del municipio. En un pleno extraordinario, con el salón abarrotado y con la presencia del presidente de la Diputación, Toni Pérez, Franco obtuvo 11 votos a favor, mientras que la moción recibió seis votos en contra.
El nuevo regidor explicó que la iniciativa no nace del enfrentamiento personal, sino de la necesidad de ofrecer una "alternativa capaz" para recuperar el rumbo y la estabilidad de la localidad. Franco subrayó la urgencia de un ayuntamiento que "lidere, planifique y gestione" y anunció que, a pesar de los once meses que restan para las próximas elecciones, se atenderán los "problemas más urgentes". Entre ellos, destacó la mejora del servicio de limpieza, la renovación de los jardines, la actualización de las aulas y centros educativos, la creación de un segundo centro de salud y la seguridad ciudadana. En este último punto, lanzó un mensaje al Gobierno de España, señalando que el cuartel de la Guardia Civil está "infradotado" a pesar de atender ocho poblaciones con 48.000 habitantes.
En respuesta, la exalcaldesa Amparo Serrano aludió al transfuguismo del concejal no adscrito y calificó la moción de "cinismo sin parangón", recordando que los mismos partidos dejaron las arcas municipales "en estado lamentable" en mandatos anteriores. Serrano presumió de "cuentas saneadas", con dos presupuestos aprobados y una liquidación de 1,8 millones de euros, así como remanentes de 1,6 millones. Destacó el aumento de agentes de la Policía Local, cámaras de vigilancia y operaciones conjuntas contra la venta de estupefacientes. Reconoció que la limpieza "es mejorable" y afeó al PP la pérdida de competencias en el Plan Edificant, cifrado en seis millones.
Durante el turno de portavoces, la popular Inmaculada Cascales defendió el cambio como "por y para Callosa", acusando al gobierno anterior de "gobernar solo para los suyos" y de "poner obstáculos". Fran Maciá (PSOE) lamentó el regreso al punto de partida y criticó el transfuguismo, mientras que Javier Pérez (UCIN) justificó el voto a favor por "coherencia" y para "recuperar la estabilidad". Rosario Grián (Vox) enfatizó que Juan Antonio Franco ofrecerá "soluciones con una gestión eficaz y cercana".




