La jornada comenzó con la tradicional rogativa desde la iglesia Arciprestal hasta la ermita, con cerca de setenta peregrinos acompañados por la alcaldesa, María Dolores Miralles, miembros de la corporación municipal y representantes de la Hermandad de los Santos Patronos. La imagen de la Virgen fue portada por Mosén Maxi.
Tras la Misa de Peregrinos, la plaza de la ermita acogió exhibiciones de bailes tradicionales a cargo del grupo folclórico Les Camaraes, ante numerosos asistentes que disfrutaron de las actividades bajo temperaturas cálidas.
La Misa Mayor, celebrada a continuación, finalizó con la bendición del término municipal. Uno de los momentos más esperados fue el reparto popular de arroz, organizado para aquellos que habían adquirido previamente sus tickets. La comida, elaborada en varios paellones, fue bendecida por Mosén Emili Vinaixa, con la asistencia de las reinas y damas de las fiestas y representantes municipales.
Por la tarde, la celebración se trasladó al casco urbano con una misa vespertina en la iglesia Arciprestal, previa a la solemne recepción de la imagen de la Virgen. La jornada culminará con la procesión y la tradicional ofrenda floral, un acto emotivo con la participación de numerosas asociaciones, colectivos y vecinos de la localidad.




