Estos elementos, de los que se desconoce su antigüedad exacta, corresponden a un espacio cercado del cual no se tenía constancia previa. Los trabajos actuales implican la demolición parcial para mantener los elementos patrimoniales de dos edificios municipales situados en la calle Arzobispo Segrià, número 10, y en la plazoleta de l'Escurà, número 5.
“"Se trata de un hallazgo relevante que ha aparecido en el transcurso de una actuación municipal de mantenimiento del patrimonio, y que nos ofrece una nueva oportunidad para profundizar en el conocimiento de nuestro patrimonio construido."
Tras la localización de los arcos, los servicios técnicos municipales han solicitado el pertinente permiso a la Dirección de Patrimonio de la Generalitat Valenciana para determinar la datación y las características constructivas de estos elementos. Estos estudios aportarán datos para comprobar si se trata de un elemento de interés histórico o de una construcción más reciente, lo que permitirá decidir los posibles usos futuros del espacio y su integración en actuaciones posteriores. Esta intervención se enmarca en el trabajo municipal para la regeneración urbana del barrio del Poble Nou y la puesta en valor de su patrimonio.
Uno de los inmuebles, el situado en la placeta de l'Escurà, presenta un especial interés dentro del conjunto urbano, puesto que conserva parte de la fachada de una antigua edificación reconstruida en el siglo XIX, conocida popularmente como el Hostal del Racó o Hostal de Grau. A lo largo del tiempo, este edificio ha tenido varios usos, como posada en el siglo XVIII, hostal en la segunda mitad del siglo XIX y, posteriormente, como droguería durante parte del siglo XX.
El concejal pone en valor la importante apuesta por el patrimonio que está llevando a cabo el Ayuntamiento con las obras que ejecuta en el centro histórico. En este sentido, hace referencia a los 2,5 millones de euros que ya se han invertido en la restauración y puesta en valor de la Muralla Norte; la consolidación de edificios e integración paisajística de la zona del futuro “paso de guardia” medieval creado también en el entorno de la Muralla Norte; o las demoliciones de varios inmuebles en las calles Roses y Callaris, en el espacio de suelo público donde posteriormente se construirán 12 nuevas viviendas con fondos de la Generalitat Valenciana, y donde va a quedar un espacio integrado en este caso en el entorno de la Muralla Sur. En 2025 ya se tuvo que modificar otro proyecto de obra, precisamente el de la Muralla Sur, después de otro hallazgo arqueológico, en este caso de una estancia con bóveda datada en el inicio de la Edad Moderna que se consolidó para preservarla.




