Nuevo brote de Newcastle en una granja de gallinas de la Vall d'Albaida

El Ministerio de Agricultura ha confirmado un nuevo foco de la enfermedad de Newcastle en una granja de Castelló de Rugat con más de 20.000 gallinas.

Imagen genérica de un huevo de gallina en un gallinero, con luz natural.
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Imagen genérica de un huevo de gallina en un gallinero, con luz natural.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha confirmado un nuevo foco secundario de la enfermedad de Newcastle en una granja de Castelló de Rugat, en la comarca de la Vall d'Albaida, afectando a 20.040 gallinas ponedoras.

Este brote, el primero detectado en el municipio de Castelló de Rugat dentro de la serie actual iniciada a finales de 2025, eleva a diez el número total de focos notificados en España en aves de corral durante la presente temporada, todos ellos localizados en la provincia de Valencia.
La sospecha se originó el pasado 5 de mayo, cuando se comunicó una bajada del 7% en la puesta de huevos durante el último mes en la explotación. Las aves, de 85 semanas de edad, estaban vacunadas con tres dosis contra la enfermedad. Las muestras tomadas por los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat Valenciana fueron remitidas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, donde se confirmó la presencia de una cepa velogénica del virus.
La granja afectada se encuentra dentro del radio de tres kilómetros de los tres focos anteriores notificados los días 9, 10 y 28 de abril. Esta proximidad ha activado de forma inmediata las medidas de control previstas en el Reglamento Delegado de la Unión Europea 2020/687. Entre estas medidas se incluye la inmovilización de la granja, una encuesta epidemiológica para determinar el origen del brote y la identificación de explotaciones en riesgo por posibles movimientos de personas y vehículos.
Además, se está llevando a cabo el vacío sanitario de la granja, la destrucción de cadáveres, pienso y otros materiales que puedan transmitir el virus, gestionándolo todo en una planta de tratamiento autorizada. El Ministerio de Agricultura recomienda reforzar la vigilancia pasiva tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, y comunicar cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales para una actuación rápida.
También se insiste en la importancia de las medidas de bioseguridad, especialmente para evitar el contacto con aves silvestres, y el uso de vacunas. Aunque la vacuna no protege al 100%, reduce el riesgo de infección y la cantidad de virus excretado, limitando la diseminación a nuevas granjas. La combinación de controles, restricciones, vigilancia y bioseguridad será clave para frenar la expansión de la enfermedad en la Vall d'Albaida.