Según el PP de Gandia, España vive una paradoja económica donde la recaudación de impuestos es récord, pero los ciudadanos perciben poco a cambio. Esta situación se refleja en la ciudad de Gandia, donde el gobierno socialista de José Manuel Prieto, con Diana Morant como referente, ha aumentado la presión fiscal desde 2018.
El Plan Presupuestario 2027-2029 de Gandia muestra que cerca de 84 millones de euros de los ingresos previstos se destinan a mantener el funcionamiento del Ayuntamiento, incluyendo personal y gasto corriente. El PP denuncia que esto significa que una parte considerable de los impuestos de los gandiense no regresa a la ciudad en forma de servicios, sino que se queda en la burocracia municipal.
El gasto corriente es el cajón desastre donde los socialistas camuflan todas sus vergüenzas: desde contratos a dedo hasta el excesivo marketing publicitario.
Como ejemplo, el PP menciona que el vídeo promocional de Fitur, proyectado por el alcalde Prieto, costó 16.000€, una cantidad superior al salario mínimo anual en España. También se destacan facturas de hasta 5.000€ en horas extra de fotógrafos, que, según el PP, contribuyen a la imagen de "bon xic" del alcalde, pagada con los impuestos de los ciudadanos.
Un informe de la Sindicatura de Comptes, organismo independiente, ha confirmado las denuncias del PP, señalando el abuso de contratos menores, el uso inadecuado de dinero en metálico y una situación financiera "muy grave" del Ayuntamiento de Gandia. El concejal de Hacienda, Salvador Gregori, ha sido cuestionado por no dar explicaciones sobre el desfase entre los ingresos reales de los parkings y lo declarado, o la venta de bienes municipales para pagar facturas.
El Partido Popular de Gandia concluye que los perjudicados son los ciudadanos, ya que solo quedan 15 millones de euros para servicios sociales, ayudas a autónomos e inversiones en los barrios. Proyectos estratégicos como el Gandia Arena o la finalización de Sanxo Llop están atrasados hasta 2029, mientras la publicidad y el marketing político reciben miles de euros. El concejal Guillermo Barber, del PP de Gandia, afirma que la ciudad necesita un cambio de rumbo, con una gestión eficiente que priorice a los ciudadanos y baje los impuestos.




