Decepción en Cibeles: Familia de Simat no logra acceder a la misa del Papa

Cientos de asistentes con entrada QR no pudieron presenciar la visita del Pontífice a Madrid, generando malestar entre los peregrinos.

Imagen genérica de personas decepcionadas ante un cordón policial.
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Imagen genérica de personas decepcionadas ante un cordón policial.

Una familia de Simat de la Valldigna ha vivido una jornada de profunda decepción al no poder acceder a la misa del Papa León XIV en Madrid, celebrada hoy en Cibeles, a pesar de contar con entrada.

La ilusión de una familia de Simat de la Valldigna por asistir a la misa del Papa León XIV en Madrid se ha visto truncada. Ana Sancho y su madre, junto a su hermana, viajaron desde el municipio de La Safor con la esperanza de presenciar un evento histórico, un regalo preparado especialmente para el Día de la Madre. Sin embargo, a pesar de tener un código QR que garantizaba el acceso, cientos de asistentes no pudieron entrar al recinto de Cibeles.
La madre, de 88 años y muy devota, sigue habitualmente las celebraciones religiosas por televisión. Para ella, este viaje representaba un momento muy especial. La familia partió el día anterior rumbo a la capital y pasó la noche en casa de una conocida para poder llegar pronto a Cibeles. Se inscribieron un mes antes en la página oficial y recibieron un código QR que indicaba el acceso a partir de las 7:00 horas.
Llegaron alrededor de las 8:00 horas, ya que la misa estaba prevista para dos horas después, buscando evitar aglomeraciones por la condición de la madre. No obstante, los cortes de tráfico complicaron la llegada. Una vez cerca del recinto, se encontraron con un cordón policial que impedía el paso. Según testimonios, miembros de la organización informaron que los códigos QR eran para casos de asistencia completa y que, ante la afluencia de personas sin inscripción, se había reorganizado la entrada por sectores, sugiriendo ver la misa en pantallas externas.
El malestar fue generalizado. "En estos casos, tendrían que haber tenido en cuenta a las personas que se habían inscrito", denunció Ana. La familia tuvo que regresar a casa de una amiga y ver la celebración por televisión, lamentando el disgusto de la madre y la frustración de muchos otros asistentes, incluyendo personas mayores y con carritos de bebé. "Al final, el viaje no ha sido como lo habíamos imaginado", concluyó, "pero lo que más nos ha dolido ha sido el disgusto de mi madre."
En otro orden de cosas, un bebé de Castellón, de tan solo cuatro meses, recibió la bendición del Papa León XIV antes de la ceremonia principal, un momento emotivo para sus padres.