Este modelo, conocido como EX2 en otros mercados, es un vehículo eléctrico compacto, accesible y funcional, diseñado para el día a día. Mide 4,13 metros de longitud y presenta un diseño amable y juvenil, con ópticas redondeadas y formas suaves, sin buscar líneas agresivas.
A pesar de su tamaño compacto, el interior ofrece un espacio sorprendente para los ocupantes. Además, dispone de un maletero de hasta 375 litros y un compartimento delantero de 75 litros, ideal para guardar cables de carga o pequeños objetos.
El habitáculo sigue la tendencia de los eléctricos chinos, con un salpicadero limpio, pocos controles físicos y una gran presencia de pantallas. Las versiones conocidas del EX2 incluyen un panel central de 14,6 pulgadas y una instrumentación digital de 8,8 pulgadas.
La versión más adecuada para Europa equipa un motor eléctrico de 114 CV y 150 Nm de par, asociado a una batería LFP de 39,4 kWh. Esto le proporciona una autonomía de hasta 325 kilómetros WLTP, una cifra razonable para un uso urbano e interurbano de media distancia.
Un aspecto destacable es su tracción trasera, que mejora la maniobrabilidad y facilita los giros cerrados en ciudad, una ventaja más valiosa que una aceleración potente en un coche de estas dimensiones. En cuanto a la carga, el EX2 puede pasar del 30% al 80% en 21 minutos con corriente continua, lo que permite resolver viajes puntuales sin esperas excesivas.
Si Geely logra mantener un precio competitivo, este modelo podría convertirse en un rival importante para otros eléctricos urbanos ya establecidos o próximos a llegar al mercado. La posible fabricación en la planta valenciana de Almussafes sería crucial, ya que le daría un mayor impulso y reduciría costes para su entrada en el continente europeo.




