“"Las Fiestas Mayores, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), representan una combinación única de historia, tradición y evolución. Han sabido crecer con el tiempo, abriéndose a toda la ciudadanía y consolidándose como un espacio participativo y vivo. Con este paso, Cullera refuerza su compromiso con unas fiestas más igualitarias y fieles a su patrimonio."
Mujeres hacen historia en la representación de 'Las cuatro partes del mundo' en Cullera
Por primera vez, dos mujeres se incorporan a la tradicional escolta de la Mare de Déu del Castell durante las Fiestas Mayores de Cullera.
Por Mireia Blasco i Vidal
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Imagen de un sombrero tradicional adornado con perlas y flores, símbolo de las fiestas de Cullera.
La localidad de Cullera ha marcado un punto de inflexión histórico en sus Fiestas Mayores al incorporar por primera vez a mujeres en la representación de 'Las cuatro partes del mundo', una figura emblemática del ceremonial procesional.
La incorporación femenina se produjo durante la tradicional Baixà de la Mare de Déu del Castell, el acto que da inicio oficial a las celebraciones y uno de los momentos más multitudinarios y esperados. De esta manera, dos mujeres se han convertido en las primeras en participar en una representación que históricamente había estado reservada exclusivamente para hombres.
Las figuras de 'Las cuatro partes del mundo' acompañan a la Mare de Déu del Castell en las procesiones solemnes de la Baixà, la Pujà y la de Sant Vicent. Su función es ceremonial y de escolta de la conocida como 'Reina de los Cielos'. Este elemento es fundamental en el imaginario colectivo de Cullera, ligado a la devoción popular y a la identidad festiva del municipio.
La indumentaria de estas figuras tiene un gran valor simbólico y forma parte destacada de la iconografía local. Consiste en una blusa ancha y calzas azules, calzones cortos con encajes, cuello acanalado, bocamangas y un sombrero característico adornado con sartas de perlas y flores. Un manojo de cintas de seda de colores completa el conjunto, aportando vistosidad y solemnidad al séquito.
Este avance se suma al paso ya dado en el año 2022 con el nombramiento de la primera macera, un hito en la historia festiva local. Cullera continúa así avanzando hacia una mayor igualdad, adaptando sus tradiciones a la realidad actual sin perder su esencia.



