El encuentro, anunciado en febrero por el sindicato mayoritario UGT, se considera decisivo para despejar el futuro de la planta. Sobre la mesa está la asignación del nuevo modelo multienergía previsto para 2027 y, sobre todo, su volumen de producción, una carga de trabajo que permitiría poner fin al actual periodo de regulación de empleo que afecta a la plantilla.
Mientras tanto, la fábrica vuelve a la rutina con las paradas programadas derivadas del ERTE Red, que se aplica a los 4.152 trabajadores. Como es habitual, la producción se detendrá los lunes, y en lo que queda de abril los días 20 y 27 no habrá actividad. Mayo será especialmente complicado, con ocho jornadas de inactividad en la planta de vehículos —los días 4, 5, 6, 7, 8, 11, 18 y 25— y dos en la de motores, el 4 y el 11.
Este escenario responde a la caída de la producción en el último año y en el actual ejercicio, en el que la factoría trabaja con un único modelo, el Ford Kuga, lo que ha reducido notablemente la carga de trabajo.
El ERTE Red, iniciado en 2025 y prorrogado a finales de ese mismo año por seis meses tras la aprobación del Consejo de Ministros, mantiene las condiciones pactadas en el acuerdo firmado en 2024. Así, las paradas se realizan de forma rotativa con 996 trabajadores diarios afectados, que perciben el 90% de su salario más el 100% de los complementos.
Las esperanzas del sector siguen puestas en el anuncio realizado hace casi dos años por el vicepresidente europeo de Ford, Kieran Caghill, quien avanzó la llegada de un nuevo vehículo global “totalmente nuevo”, no completamente eléctrico, con una producción estimada de 300.000 unidades anuales. Sin embargo, desde entonces la compañía no ha ofrecido nuevos detalles sobre este proyecto para Almussafes.




