La protesta, convocada para reivindicar mejoras en la enseñanza pública, ha tenido un seguimiento muy elevado en los institutos de Cullera y Sueca, y una notable incidencia también en los colegios públicos de Primaria.
En los institutos IES Blasco Ibáñez, IES Llopis Marí y IES Joan Fuster, la presencia de alumnado ha sido prácticamente testimonial durante toda la mañana. La asistencia se ha concentrado principalmente en estudiantes de 1º y 2º de ESO, cursos que no estaban directamente llamados a secundar la huelga por cuestiones de edad. Sin embargo, muchos padres y madres han optado por no llevar a sus hijos a clase como gesto de apoyo a la convocatoria.
Entre el alumnado de cursos superiores —3º y 4º de ESO, Bachillerato y Formación Profesional— el seguimiento ha sido casi total. En numerosos grupos, la ausencia de estudiantes ha impedido el desarrollo normal de las clases, transformando la actividad académica en residual.
El respaldo del profesorado también ha sido significativo. En los tres institutos, buena parte del personal docente ha secundado el paro y ha participado en concentraciones convocadas a primera hora en las puertas de los centros antes de desplazarse posteriormente a València para asistir a la manifestación central convocada a las 12.00 horas. Según fuentes sindicales, el seguimiento de la huelga en los institutos de Cullera y Sueca se puede situar próxima al 85%, respetándose en todo momento los servicios mínimos establecidos.
La movilización no se ha limitado a la enseñanza secundaria. En los colegios públicos de Primaria de Cullera y Sueca, el seguimiento entre el profesorado también ha sido muy notable. Según distintas fuentes consultadas, más del 75% del personal docente ha secundado la convocatoria en esta primera jornada, una cifra que refleja el malestar existente en el conjunto del sistema educativo.
La imagen que deja esta jornada en Cullera y Sueca es la de una comunidad educativa ampliamente movilizada —alumnado, profesorado y familias— que ha querido trasladar desde las aulas hasta la calle un mensaje claro en defensa de la educación pública.




