Tras la inauguración oficial, el refugio podrá visitarse todos los martes y domingos en horario de 10:00 a 13:00 horas. La entrada tiene un precio de 2 euros en efectivo. Además, en esos horarios, se ofrecerán recorridos guiados a las 10:00, 10:50, 11:50 y 12:50 horas, por el mismo precio.
Esta actuación forma parte de la programación organizada con motivo del Día Internacional de los Museos y representa un paso más en la recuperación y puesta en valor del patrimonio de la Guerra Civil Española en Cullera. El espacio, restaurado gracias a la financiación de la Diputación de Valencia y con un proyecto redactado junto a la Universitat Politècnica de València, permitirá ahora conocer de cerca cómo se organizaba la defensa costera valenciana frente a los bombardeos y ataques navales durante el conflicto.
La intervención ha permitido restaurar tanto la batería costera exterior como la galería subterránea que funcionaba como polvorín y refugio para el cuerpo de guardia. Además, se han adecuado los accesos y senderos del mirador, incorporando señalización y elementos de seguridad para facilitar las visitas. Según explica el consistorio, los trabajos se han realizado siguiendo criterios de máxima fidelidad histórica, eliminando añadidos impropios de intervenciones anteriores y recuperando la imagen original del conjunto defensivo.
El refugio se encuentra junto a la ermita de los Navarros, bajo el montículo que hoy forma parte del mirador del Faro. El conjunto está formado por un almacén de munición con elevador, dos plataformas de artillería y un búnker utilizado como puesto de mando y control visual de operaciones. La infraestructura fue construida por el Gobierno de la República tras su instalación en Valencia, dentro del sistema defensivo levantado para proteger la costa mediterránea de los ataques aéreos y navales sufridos durante la Guerra Civil, especialmente los protagonizados por la aviación italiana de Mussolini desde las Islas Baleares.
La recuperación de este enclave se suma a la del refugio antiaéreo situado bajo los Jardines del Mercado, en la plaza de la Virgen, otro de los espacios históricos recuperados en los últimos años en la ciudad. Ambos espacios consolidan un itinerario patrimonial vinculado a la memoria democrática y a la historia reciente del municipio, permitiendo a vecinos y visitantes comprender mejor cómo vivió la localidad uno de los episodios más duros del siglo XX.




