La movilización vecinal se ha gestado ante la preocupación de que el desarrollo urbanístico previsto por el Ayuntamiento de Castelló, que incluye viviendas y bajos comerciales, acabe con estos ejemplares. El pino más antiguo, un pinus halepensis, destaca por sus dimensiones: 21 metros de altura, un tronco de tres metros de circunferencia y un diámetro de casi un metro, con una proyección vertical de la copa de 53 metros cuadrados.
“"Queremos preservar este patrimonio natural."
Vicent Robles, arropado por residentes y la asociación de familiares del CEIP Soler i Godes, ha lanzado una petición en Change.org que ya ha superado el centenar de firmas. Además, se han distribuido folletos para buscar apoyos adicionales que garanticen la conservación de este conjunto natural.
Este pino, considerado un vecino más por la comunidad, tiene un fuerte valor sentimental, especialmente para los residentes más longevos. También es un refugio para cientos de pájaros, cuyo canto contribuye al bienestar mental de las personas, según los vecinos. Robles, técnico agroambiental, subraya la importancia del árbol como agente de reequilibrio ambiental, especialmente ante la alta contaminación de las avenidas Vall d'Uixó y Barcelona.
Los vecinos no solo piden la conservación del pino, sino que proponen que el interior de la futura manzana urbanística, donde se encuentra el ejemplar, se preserve como plaza pública abierta. Confían en que el Ayuntamiento de Castelló tome la decisión de preservar el árbol, a pesar de que las obras ya han comenzado con la alineación del terreno y el derribo de algunas casetas.




