La obra Operación Apolo, del periodista Sergi Moyano, de Carcaixent, profundiza en el secuestro de Luis Suñer, conocido como el "rey de los helados", por la rama político-militar de ETA. Este secuestro, calificado de "extraño", implicó a un madrileño y un valenciano que eran pareja y que establecieron el zulo en un pueblo de la comarca de la Safor.
La investigación de Moyano, que sitúa la narración entre el microcosmos del secuestro y el sufrimiento de las negociaciones con ETA, recupera un acontecimiento histórico de hace más de cuatro décadas. Suñer estuvo retenido 90 días en 1981 hasta que fue liberado por la banda terrorista el 14 de abril. Hoy, martes 13 de abril de 2026, se cumplen 45 años de este hecho, y Moyano participará en una conversación sobre la obra con Artur Martínez, integrante de La Fúmiga. El acto, organizado por el Ayuntamiento de Alzira, será en la Casa de la Cultura de Alzira a partir de las 19 horas.
“"Para mí era importante explicar por qué una persona de Madrid y una persona de la Safor acaban metidos en ETA. Y explicar no es justificar, es simplemente contar, ayudar a entender."
Moyano, nacido en Carcaixent en el 2000, llegó a esta historia "por casualidad" después de que una amiga le contara que conocía a uno de los etarras implicados. Consiguió contactar con él, quien aceptó hablar por primera vez, ofreciendo un testimonio inédito. Este exetarra, con el pseudónimo de Xavi en el libro, vivió una "confesión" o "catarsis" al contar el "secreto más grande de su vida" durante una conversación de seis horas. Posteriormente, Moyano contrastó el relato con declaraciones policiales y el sumario del caso en la Audiencia Nacional.
El autor mantuvo una "distancia emocional" con los hechos cometidos por ETA, considerando la violencia política "un elemento del pasado", para narrar un tema que "la gente vive con mucha pasión". Destacó la juventud y la distancia de los secuestradores con Euskadi o la izquierda abertzale, atribuyéndolo a la polarización de la época. Javi, el madrileño, se trasladó a la Comunitat Valenciana y, con Nel·lo, formaron una pareja que decidió pasar a las armas, contactando con ETA político-militar, la rama "menos sanguinaria" de la banda.
El 13 de enero de 1981, Xavi, Nel·lo y otros cinco encapuchados entraron en la fábrica de Avidesa en Alzira para secuestrar a Suñer, un empresario que figuraba en una lista del Ministerio de Hacienda como uno de los mayores contribuyentes. Moyano describe a Luis Suñer como "el Juan Roig de los 80", una figura importante y un "símbolo para mucha gente". Tras su liberación, Suñer salió al balcón de su casa para ser vitoreado por los vecinos de Alzira.
El libro relata cómo Suñer desarrolló una "especie de síndrome de Estocolmo" con sus captores en el "zulo comercial" de la Safor, llegando a jugar a las cartas y brindar con whisky con ellos. La negociación, a cargo de la familia, se vio "enturbiada" por el 23F, pero ETA nunca se planteó asesinar al empresario. Los dos jóvenes secuestradores dejaron las armas en un proceso de "autodisolución", siendo "de los primeros etarras que se dieron cuenta de que la violencia no tiene sentido en democracia".




