Robos en pozos de riego causan pérdidas de hasta 15.000 euros en el campo valenciano

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia una ola de robos que paraliza la actividad agrícola en la Ribera Alta y l'Horta Sud.

Imagen de un transformador eléctrico dañado y cableado de cobre en un campo, tras un robo.
IA

Imagen de un transformador eléctrico dañado y cableado de cobre en un campo, tras un robo.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha denunciado una ola de robos en pozos de riego que afecta a explotaciones agrarias en la Ribera Alta y l'Horta Sud, causando pérdidas de hasta 15.000 euros y paralizando la actividad agrícola.

Según la entidad agraria, los ladrones sustraen materiales con alto valor en el mercado ilegal, como cobre, baterías, cableado eléctrico, bombas de extracción de agua y equipos electrónicos. También se han detectado robos de combustible almacenado en estas instalaciones, lo que agrava aún más el perjuicio económico para los agricultores afectados.
El problema, advierte AVA-ASAJA, no se limita al coste de reponer el material robado o reparar los daños causados en los pozos. La paralización de los sistemas de riego puede tener consecuencias directas sobre las cosechas, especialmente en momentos delicados del ciclo de los cultivos, cuando una avería prolongada puede comprometer la producción.

"Son grupos delictivos que van con maquinaria y preparados, con radiales y herramientas para cometer el delito, esto no es una cuestión de entrar y salir en dos minutos."

un agricultor de Montroi
Un agricultor de Montroi ha cifrado en unos 15.000 euros las pérdidas tras el robo del transformador y el cableado de su pozo de riego, que quedó completamente desvalijado. Este testimonio refleja la preocupación creciente en el medio rural valenciano ante robos que, según los agricultores, no responden a acciones improvisadas, sino a actuaciones preparadas para sustraer elementos concretos de alto valor y causar daños de gran alcance en instalaciones agrícolas.
Ante esta situación, AVA-ASAJA recomienda a los agricultores la instalación de dispositivos de seguridad en pozos, casetas e infraestructuras de riego. La organización considera que estos sistemas pueden actuar como elemento disuasorio al aumentar la dificultad, el riesgo y el coste de cometer los robos.
La organización agraria ha exigido, además, una aplicación efectiva en el medio rural de la ley tras la entrada en vigor de la modificación del Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal para endurecer las penas por hurtos en explotaciones agrícolas y ganaderas y reforzar la respuesta frente a la multirreincidencia. Según estimaciones de AVA-ASAJA, los robos en el sector agrario de la Comunitat Valenciana provocan cada año pérdidas cercanas a los 30 millones de euros.