La decisión, firmada por el obispo, llega después de que un falso techo cayera durante un temporal el pasado mes de marzo. El arquitecto diocesano, Ángel María Albert, ha considerado que existe un riesgo cierto de nuevos desprendimientos o colapsos parciales, lo que impide garantizar la seguridad de los usuarios.
El templo, situado junto al colegio de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, ya tiene su portón cerrado y un cartel anuncia la decisión. Los feligreses de Santa Joaquina de Vedruna se quedan sin su lugar de culto por tiempo indefinido, y las parroquias vecinas se encargarán de atender las actividades. La parroquia de la Esperanza será la que recibirá a la mayoría de fieles.
“"No es posible garantizar la seguridad de los usuarios del templo en su estado actual. Puede fallar de forma súbita."
Este cierre genera un importante rompecabezas para las comuniones previstas para mayo. Sin embargo, se ha buscado una solución para las familias, y las comuniones se realizarán en las parroquias de la Esperanza, San Francisco y San Vicente, sin cambios en los días programados. Además, el acto de graduación de las Carmelitas de este curso tampoco se podrá celebrar en la iglesia.




