Propietarios de más de un centenar de casas de campo en parajes como La Garrofera, La Florentina y Olivarons han denunciado hurtos continuados en sus parcelas. El patrón de los robos es siempre el mismo: se efectúan durante la noche, rompiendo rejas y accediendo al interior de las viviendas por puertas o ventanas. Los ladrones muestran una preferencia clara por los televisores, incluso cuando hay objetos de mayor valor.
“"La gente tiene miedo. Aquí, en verano, dormíamos con la puerta abierta. Ahora, todo el mundo está poniéndose alarmas."
Ante esta situación, el vecindario ha presentado una solicitud formal a los ayuntamientos de l'Alcúdia y de Guadassuar para reforzar la vigilancia y la seguridad en las zonas de viviendas rurales. Piden un mayor patrullaje de la Policía Local, especialmente en horario nocturno, y una coordinación más estrecha con la Guardia Civil. También han emplazado a los consistorios a mantener una reunión para abordar la problemática.
El alcalde de Guadassuar, Vicent Estruch, ha asegurado que el jefe de la Policía Local está informado y que se están reforzando las visitas a la zona. Sin embargo, ha señalado que estos robos también se producen en otros puntos de diseminados y ha insistido en que la responsabilidad recae en los cuerpos de seguridad. Por su parte, la Guardia Civil indica que, según los datos actuales, no hay un aumento significativo de los hechos delictivos, aunque matizan que las cifras podrían variar en futuras estadísticas.
Mientras tanto, los más de 135 vecinos movilizados continúan reclamando una mayor vigilancia, ya que los robos persisten y la sensación de inseguridad no deja de crecer en las zonas afectadas.




