Los pulmones de los fumadores valencianos muestran un envejecimiento acelerado, con una edad media casi 16 años superior a su edad biológica. Así lo revela un informe elaborado a partir de una campaña de salud desarrollada en farmacias comunitarias españolas, que pone cifras al daño silencioso provocado por el tabaco.
La iniciativa, presentada por Adamed en el marco del Día Mundial Sin Tabaco, señala que mientras la edad biológica media de los participantes se sitúa en 56,3 años, la edad pulmonar media alcanza los 71,9 años. El estudio se basó en la participación de 1.595 personas fumadoras en toda España, con el objetivo de medir la funcionalidad pulmonar.
Uno de los resultados más alarmantes es que el 78,95% de los fumadores analizados presentaba una función pulmonar alterada, indicando un deterioro significativo en la capacidad respiratoria. La edad pulmonar se utiliza como un indicador visual sencillo para explicar a los pacientes los resultados de una espirometría, mostrando si los pulmones funcionan adecuadamente para su edad o si sufren un envejecimiento prematuro.
El tabaquismo es considerado una enfermedad crónica y adictiva, y una de las principales amenazas para la salud pública en España, asociada a enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer, resultando en miles de muertes anuales. Raúl de Simón Gutiérrez, médico de Familia y coordinador del Grupo Nacional de Tabaco de SEMERGEN, recalca la carga de toxicidad del tabaco, que pone en riesgo tanto a fumadores como a no fumadores expuestos al humo.
El informe también aborda el grado de dependencia. El 60,9% de los encuestados enciende el primer cigarrillo durante la primera media hora después de levantarse, un indicador clave de la adicción. Manuel Niño Camacho, médico general y de Familia, subraya que dejar de fumar es la medida más efectiva contra el deterioro pulmonar, y alerta de síntomas como la dificultad para respirar o caminar, que muchos atribuyen erróneamente a la edad.
La campaña destaca el papel de los profesionales sanitarios. Guillermo Estrada, farmacéutico comunitario especialista en tabaquismo, resalta que las farmacias pueden detectar fumadores, conocer sus circunstancias y acompañarles en el proceso de dejar de fumar. El mensaje clave es que el daño del tabaco puede avanzar sin que la persona fumadora sea consciente, haciendo crucial la revisión de la salud pulmonar y la búsqueda de apoyo profesional.




