Según Compromís, el inicio de la consulta pública previa del PMUS, a solo dos meses de la finalización de la prórroga actual, demuestra la falta de trabajo del gobierno local durante los últimos tres años. Esta situación, afirman, obligará a una nueva prórroga del documento, que es preceptivo dentro del Plan General de la ciudad.
La coalición recuerda que el gobierno municipal era plenamente consciente de que el PMUS caducaba el 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, no inició su actualización y optó por una prórroga de un año y medio, hasta junio de 2026. Ahora, a pocos meses de finalizar esta prórroga, se anuncia el inicio de la consulta pública, un paso inicial que evidencia que el proceso llega tarde y que difícilmente podrá completarse en los plazos establecidos.
“"El Plan de Movilidad Urbana Sostenible llega tarde y mal. Sabían que caducaba en diciembre de 2024, no movieron un dedo, aprobaron una prórroga de un año y medio y ahora, a dos meses de que acabe, comienzan los trámites después de un año sin hacer nada."
Además, Compromís critica que, mientras el gobierno ha retrasado la elaboración del nuevo plan, ha desmantelado elementos clave del modelo de movilidad sostenible previsto en el PMUS vigente. En este sentido, recuerdan que el fomento de la bicicleta era uno de los ejes centrales del plan y denuncian que se han eliminado carriles bici y se han debilitado infraestructuras como el eje ciclista norte-sur.
Para la coalición, esta situación evidencia la falta de implicación y de planificación del gobierno municipal en materia de movilidad sostenible. Compromís advierte que, cuando se inicie la redacción del nuevo PMUS, exigirá recuperar los carriles bici eliminados y garantizar que el futuro plan no suponga ningún retroceso en el modelo de ciudad.




