Ciudad Jardín: El veraneo selecto de Castellón a principios del siglo XX

Las familias adineradas de Castellón eligieron la zona entre la avenida de Villarreal y la Gran Vía para sus masets de verano, buscando un entorno más verde y tranquilo.

Imagen genérica de una casa antigua con jardín en un entorno mediterráneo.
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Imagen genérica de una casa antigua con jardín en un entorno mediterráneo.

A principios del siglo XX, las familias castellonenses con mayores recursos económicos optaron por instalarse en sus masets en una zona específica de la ciudad durante el verano, creando un espacio de veraneo distintivo.

En las primeras décadas del siglo pasado, los castellonenses con más posibilidades económicas se distinguían por instalarse durante el verano en sus masets, en una zona comprendida entre la actual avenida de Villarreal y la Gran Vía. Junto con la avenida Enrique Gimeno, esta área reunía a distinguidas familias de la ciudad que podían permitirse un tipo de descanso estival muy diferente al de la mayoría.
Hace un siglo, el final de julio, con las festividades de Santiago Apóstol y San Cristóbal, marcaba lo que Heraldo de Castellón definía el 27 de julio de 1925 como «el primer éxodo del veraneo de los pobres». El diario señalaba cómo la ciudad quedaba «muerta» en favor del Pinar, las alquerías y los masets, destacando el papel de la pólvora en las noches de verano y convocando a iniciar el «éxodo de agosto» en torno a la festividad de la Asunción y San Roque.
No obstante, en la década de 1920, la segunda residencia de los vecinos con más recursos aún no se encontraba en Benicàssim. El lugar preferido para el veraneo de quienes podían permitírselo era el área entre las actuales avenida Villarreal y Gran Vía, cerca de la línea ferroviaria y junto a la avenida Enrique Gimeno. Con nombres como Villa Paraíso, Los Arrayanes o Torre Valencia, este entorno adquirió una creciente importancia a principios del siglo XX, acogiendo los masets de numerosas familias bien situadas.
El 20 de agosto de 1915, Heraldo de Castellón informaba sobre una mejora significativa: la instalación de la línea eléctrica, proveniente de la fábrica municipal, para dotar de luz a esta nueva zona. El diario precisaba que los masets del área «ganarán extraordinariamente con esta mejora», en paralelo a una tendencia urbanística naturalista impulsada por figuras como Ebenezer Howard, que promovía el concepto de ciudad jardín con espacios verdes cercanos al centro urbano.
Dotar de servicios necesarios a la que se conocería como la Ciudad Jardín no fue sencillo, en parte por su distancia del casco urbano y por ser un Castellón agrícola que priorizaba las tareas del campo. El 12 de junio de 1919, Heraldo publicaba que la explanada del Hospital Provincial se había convertido en una era, cuestionando si las tareas agrícolas contaban con permiso de la Diputación Provincial y reclamando que los trabajos de aventar el trigo se hicieran en un lugar que no molestara a los transeúntes.
La mejora de la seguridad y las comunicaciones del barrio fueron motivo de constante preocupación en la prensa. El 24 de julio de 1919, Heraldo de Castellón reprochaba al alcalde José Forcada Peris la falta de restablecimiento del alumbrado municipal en la Gran Vía y la ausencia de reparación de los accesos por la carretera de Lucena y el «tiro de palomo», que presentaban un «evidente peligro al tránsito rodado». El diario describía un «cuadro de abandono» y un camino «intransitable» por la acumulación de tierra.
El 21 de julio de 1925, el diario dirigido por José Castelló i Tárrega celebraba irónicamente que el «auto-cuba» había pasado por la polvorienta Gran Vía y la había regado, considerándolo una muestra del interés municipal por el ensanche. Se reclamaba que el auto-cuba pasara siempre que fuera posible y, si había presupuesto, la limpieza de las cunetas y el arreglo del terraplén para mejorar la Avenida de Castellón.
Poco a poco, se lograron mejoras. El primer día de agosto de 1929, el mismo periódico anunciaba la sustitución de una «antigua cañería por otra de mucho mayor diámetro» en la avenida Doctor Clará, por parte de la empresa Fomento Agrícola Castellonense (hoy Facsa). Estas obras tenían como objetivo llevar agua a los masets de la Ciudad Jardín, ya consolidada como lugar de veraneo, contribuyendo a la expansión de la ciudad con un servicio permanente de autobuses.
Cinco años después, el servicio de autobuses estaría consolidado. El 7 de julio de 1934, Heraldo informaba de la reorganización del transporte hacia los masets y la Ciudad Jardín, tras suspenderse el servicio por la avenida Enrique Gimeno por las malas condiciones de la carretera. Las salidas de los coches se programaban con horarios matutinos y vespertinos, siguiendo el itinerario Gran Vía, avenida de Villarreal y carretera de Alcora.
No obstante, el ritmo de las mejoras no siempre era el esperado. El 19 de abril de 1926, el diario lamentaba la «lentitud» en descongestionar la capital y promover la habitación permanente en los alrededores de Castellón. Se reclamaba agilidad para el plan de ensanche diseñado por el arquitecto Vicente Traver Tomás y que el Ayuntamiento mejorara los caminos de acceso, dotándolos de alumbrado público y evitando la acumulación de basura.
En junio de 1936, las cosas seguían igual, y desde Heraldo se continuaba pidiendo la urbanización del camino de la Gran Vía y el arreglo del campo del «tiro de palomo», trabajos que podrían dar empleo a muchos obreros. A pesar de las dificultades, en las décadas siguientes, hasta que los tiempos cambiaron con el crecimiento urbano y el éxodo a Benicàssim, la Ciudad Jardín permaneció como epicentro del veraneo castellonense.

"El presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, y el secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla, protagonizaban la edición del viernes 15 de junio de 2001 con su «pacto histórico para la lengua», consistente en el acuerdo sobre la composición de la nueva Acadèmia Valenciana de la Llengua, que iba a contar con cinco castellonenses como académicos: Ascensión Figueres, Alfred Ayza, Mª Soledat González, Josep Palomero y Lluís Meseguer."

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