Este fenómeno, que no se observaba en el territorio desde 1905, tendrá una duración de un minuto y treinta y cinco segundos en Castellón, comenzando a las 20:28 horas. Durante este tiempo, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol, convirtiendo el día en un crepúsculo inesperado.
La expectación es tal que muchos establecimientos hoteleros de la provincia ya están al cien por cien de ocupación para esas fechas, con reservas realizadas desde hace aproximadamente un año. Un portavoz de la asociación provincial de empresarios de hostelería y turismo ha destacado el interés de turistas japoneses y norteamericanos, visitantes poco habituales en la zona.
“"Casi todos los establecimientos están al 100% para esos días. También nos ha llamado la atención el interés por parte de japoneses y norteamericanos, ya que no suele ser un turista habitual en esta zona."
La Generalitat calcula un aforo total de 68.000 personas entre las localidades de Benassal, Useres, Peñíscola y Castellón de la Plana, con capacidades máximas de 1.000, 2.000, 5.000 y 60.000 visitantes respectivamente. Los ayuntamientos, como el de la capital de la Plana, ya están planificando dispositivos de seguridad para gestionar las aglomeraciones.
A pesar de que el 12 de agosto sea miércoles, lo que podría afectar la ocupación semanal, muchos establecimientos han lanzado promociones especiales para incentivar estancias de tres o cuatro días, incluyendo en algunos casos gafas para el eclipse o actividades relacionadas. Este evento representa una gran oportunidad turística para las cuatro localidades y los municipios cercanos, especialmente en un mes de agosto con numerosas fiestas locales.




