Castellón: La oferta de alquiler cae un 36% ante una demanda que se multiplica por cuatro

La capital de la Plana Alta sufre un desequilibrio marcado por la reducción de viviendas disponibles y el incremento de precios, superando la media nacional.

Vista aérea de la ciudad de Castelló con la costa mediterránea al fondo.
IA

Vista aérea de la ciudad de Castelló con la costa mediterránea al fondo.

La ciudad de Castellón experimenta un desajuste significativo entre la oferta y la demanda de viviendas de alquiler, con una reducción de la oferta del 36% y un aumento de la demanda que casi se multiplica por cuatro desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda.

El mercado del alquiler en Castellón se enfrenta a tensiones crecientes, con una oferta de viviendas que ha disminuido un 36% en los últimos tres años, según un informe del portal Idealista. Paralelamente, la demanda se ha disparado, llegando a haber cerca de 56 interesados por cada vivienda disponible, una situación que supera la media nacional.
Esta combinación ha provocado un incremento sostenido de los precios de las rentas, que han subido un 34% en comparación con 2023. Los datos de Castellón se sitúan por encima de la media española, donde el encarecimiento ronda el 30,7% y la competencia es de 41 interesados por vivienda. La reducción de la oferta a nivel estatal ha sido del 30%.
La provincia de Castellón también refleja esta tendencia alcista. El Índice de Precios de Vivienda en Alquiler del INE señala un incremento acumulado del 22% entre 2015 y 2024, con una aceleración notable a partir de 2021. Los nuevos contratos han subido un 22,8%, mientras que los ya existentes lo han hecho un 9,4%.
Durante los primeros meses de 2025 y 2026, la provincia ha registrado un aumento del 5,1% en los precios. En la capital, ha irrumpido con fuerza el alquiler por habitaciones, donde la caída de la oferta es del 24% pero la competencia se dispara un 124%, con precios que rondan los 300 euros por habitación.
A pesar del aumento de precios, Castellón se mantiene como un mercado rentable para la inversión en alquiler, con precios más competitivos que otras grandes ciudades. Fuentes del sector destacan el interés inversor por adquirir viviendas por debajo de los 100.000 euros, aunque la oferta resultante aún es insuficiente para cubrir la demanda creciente.