Este acuerdo, publicado el martes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), permite liberar la parcela y ponerla a disposición de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). El objetivo principal es ampliar la capacidad de desagüe del cauce y, así, mitigar el peligro de inundaciones en el municipio.
La ubicación del molino es clave en esta decisión, ya que el edificio se encuentra en un punto donde el barranco se estrecha, creando un "estrangulamiento" que limita la evacuación del agua. Este punto, próximo al Pont de Xàtiva, ha impedido durante años cualquier actuación en este tramo debido a la protección del inmueble.
Para resolver esta situación, el equipo de gobierno municipal ha modificado el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), eliminando la protección urbanística del conjunto, que hasta ahora estaba incluido en el catálogo de bienes y espacios protegidos. El consistorio justifica la descatalogación por el deterioro del inmueble y la pérdida de sus valores patrimoniales.
Según los informes técnicos, el complejo, formado por tres naves y una vivienda, ha sufrido sucesivas ampliaciones y reformas que han desdibujado por completo el molino original. Del molino primitivo ya no quedan restos identificables a simple vista. El edificio evolucionó con el tiempo, abandonando el sistema hidráulico debido a las continuas inundaciones y adoptando maquinaria de vapor, donde se ubica la chimenea.
Este proceso implicó la ampliación de las naves, la eliminación de elementos como la balsa y la construcción de una vivienda sobre ese espacio. Además, parte de las cubiertas fueron reconstruidas con placas de fibrocemento tras un incendio en 1995, y la estructura presenta un deterioro importante, con modificaciones muy alejadas de su configuración original.
A pesar de ello, la modificación del PGOU prevé conservar un elemento concreto: la chimenea de ladrillo, de la que solo es visible el tramo superior. El Ayuntamiento de Alzira plantea estudiar su posible declaración como Bien de Relevancia Local (BRL) para garantizar su protección.
La medida está directamente vinculada al proyecto de encauzamiento que ejecuta la CHJ, declarado de interés prioritario por el Ministerio para la Transición Ecológica. La actuación prevé ampliar el barranco y rebajar la cota del lecho para aumentar su capacidad hidráulica y mejorar la salida del agua hacia el río Júcar.
La modificación del PGOU se inició en febrero de 2024 y fue sometida a información pública sin alegaciones. Durante la tramitación surgió una discrepancia con la Generalitat sobre la competencia para aprobar la descatalogación. Sin embargo, el Ayuntamiento defendió, con informes jurídicos y técnicos, que el Molino de Montagud no está inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC) ni como BRL, por lo que la actuación afecta solo a la ordenación pormenorizada y puede ser aprobada por el pleno municipal.
Así, en la sesión celebrada en enero, el equipo de gobierno ratificó esta posición y aprobó de manera definitiva la modificación con 19 votos a favor y uno en contra, despejando el último obstáculo urbanístico para la actuación de la CHJ en este tramo del barranco.




