Este documento técnico y jurídico servirá de base para regularizar la situación de las viviendas construidas fuera del planeamiento urbanístico en el término municipal, siempre que estén completamente acabadas antes del 20 de agosto de 2014, según la legislación autonómica. El objetivo es abordar la problemática de construcciones sin los servicios básicos o en zonas de riesgo.
La aprobación se produjo en sesión plenaria el pasado 27 de mayo. El documento, basado en la 'Guía Orientativa para la Minimización del Impacto Territorial' de la Generalitat, identifica las edificaciones que pueden acogerse a procedimientos de minimización.
El estudio, redactado por el arquitecto José Vicente Gregori Ferrer, cifra en 2.745 el total de viviendas en suelo no urbanizable. De estas, 481 se agrupan en 22 zonas que podrán acogerse a un procedimiento colectivo mediante un Plan Especial de regularización y minimización territorial (PEMIT). Las edificaciones aisladas podrán solicitar individualmente la Declaración de Situación Individualizada (DSI).
Alzira se encuentra entre los municipios valencianos con mayor problemática de edificaciones residenciales en suelo no urbanizable. El documento, que no es un instrumento de planeamiento, apoyará a los departamentos municipales en la tramitación de futuros planeamientos y solicitudes vecinales.
El concejal de Hacienda, Contratación y Urbanismo, Andrés Gomis, ha destacado que el documento facilita información y herramientas a los propietarios para conocer la situación de su vivienda y los procedimientos que pueden iniciar. Subrayó que fija "criterios claros y coherentes" para todo el término municipal, evitando "arbitrariedades" y facilitando la labor administrativa.
Gomis añadió que se trata de un "paso adelante" para conocer mejor la realidad del término, dar seguridad jurídica, reducir impactos territoriales y ofrecer soluciones a problemas que afectan a muchas familias, un problema acumulado durante décadas.




