La preocupación ha aumentado entre las familias y la comunidad educativa de Carlet debido a las picaduras de garrapata en los últimos días. Algunos niños han necesitado atención médica, tratamiento con antibióticos y, al menos en una ocasión, ingreso hospitalario. Según las fuentes consultadas, todos los afectados evolucionan de manera favorable.
Desde el primer momento, el centro educativo, el AMPA y el Ayuntamiento han coordinado esfuerzos con los servicios de Salud Pública para analizar la situación e implementar medidas preventivas. Se han realizado fumigaciones en el perímetro del colegio, tratamientos en los patios, refuerzo de la limpieza en los alrededores y revisión de las zonas verdes cercanas.
Los informes técnicos apuntan a una situación puntual, favorecida por las altas temperaturas y la proximidad de campos agrícolas, factores que pueden favorecer la presencia de insectos como las garrapatas.
Fuentes municipales explican que los informes técnicos indican que se trata de una situación puntual, propiciada por las altas temperaturas y la proximidad de campos agrícolas, factores que pueden favorecer la presencia de insectos como las garrapatas. Actualmente, no se considera que exista una plaga, sino un episodio localizado que se está controlando con actuaciones preventivas.
Además, se está colaborando con las personas voluntarias que gestionan las colonias felinas del municipio para ajustar las actuaciones a las necesidades actuales del entorno, siempre de acuerdo con la normativa vigente y con el objetivo de minimizar cualquier riesgo.
Mientras tanto, las familias piden que se mantenga la vigilancia y que las medidas no se relajen hasta que la situación esté completamente controlada. Así lo ha trasladado también la formación Compromís. Algunas familias han presentado quejas formales al Ayuntamiento, especialmente preocupadas por la salud de los más pequeños y por la necesidad de prevenir nuevos casos.
Desde el consistorio aseguran que se está actuando desde el primer momento con criterios técnicos y en coordinación con todos los agentes implicados, y que se continuará monitoreando el entorno del centro educativo para garantizar la tranquilidad de las familias y la seguridad de los escolares.




