El ente dependiente del Ministerio de Transporte ha analizado las condiciones reales de la operativa necesaria para la reconversión del ancho de vía en el tramo que conectará Valencia y Tarragona, previsto para 2027. El ensayo se llevó a cabo durante un fin de semana, en horario nocturno y sin afectar al servicio ferroviario, en un tramo de aproximadamente un kilómetro entre las estaciones de Torreblanca y Alcalà de Xivert.
La finalidad de esta prueba es validar la metodología de trabajo, obtener rendimientos reales de ejecución, comprobar los medios humanos y materiales necesarios y analizar la coordinación de los distintos equipos. Participaron alrededor de 15 técnicos especializados en operaciones como la limpieza de traviesas, el desplazamiento del carril y la colocación de sujeciones, con el apoyo de maquinaria especializada.
Adif continúa avanzando en la contratación de los trabajos. Recientemente, ha licitado por ocho millones de euros un contrato para el cambio de ancho del tramo Castelló-Vinaròs-cambiador de La Boella. La actuación incluye trabajos técnicos de asistencia y suministro de material para adaptar los aparatos de vía.
El nuevo trazado del corredor mediterráneo tiene previsto estar operativo en 2027. Entre las actuaciones recientes destacan la instalación de sujeciones para el nuevo carril entre Castelló, Vinaròs, Vandellòs y La Boella (3,4 millones de euros) y la licitación del transporte de 50.600 toneladas de balasto (2,4 millones).
Además, en noviembre se realizaron pruebas en ancho internacional en el eje Castellbisbal-Martorell y en el complejo industrial de SEAT, tras inversiones desde 2021 que ascienden a unos 60 millones de euros para la instalación de vía y electrificación entre Castelló y Tarragona.




