La transformación del casco histórico de Requena, conocido como la Villa, pasa por una reducción significativa de la presencia de vehículos. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), redactado por el ayuntamiento, se centra en limitar la entrada de coches y facilitar el acceso a pie mediante la incorporación de elementos de movilidad vertical.
Esta medida es una de las principales del PMUS, que ha superado un nuevo trámite con un Informe Ambiental y Territorial Estratégico positivo de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio. El Ayuntamiento de Requena presentó este plan al organismo autonómico en junio de 2024, y casi dos años después ha obtenido el visto bueno en la parte ambiental y territorial.
La actuación se enmarca en una estrategia más amplia para recuperar espacio público para el peatón y mejorar la accesibilidad en el núcleo urbano. La peatonalización de la Villa se plantea como una medida clave para revertir la situación actual, marcada por dificultades de acceso y barreras físicas en uno de los entornos con mayor valor patrimonial del municipio.
El plan también contempla cambios en otras calles de Requena, donde se propone ampliar aceras, introducir arbolado y mobiliario urbano y, en algunos casos, implantar plataformas únicas que prioricen el tránsito peatonal. Entre las vías incluidas en estas actuaciones figuran calles como Libertad, San Sebastián, San Luis o Vendimia.
A esta reorganización del viario se suma la revitalización de plazas tanto en el núcleo urbano como en pedanías. Espacios como la plaza del Salvador, la Consistorial o la del Albornoz en Requena, así como enclaves en San Antonio, Campo Arcís o El Rebollar, están incluidos en un rediseño orientado a hacerlos más atractivos y funcionales para la ciudadanía.
En paralelo, el plan aborda la movilidad en otros ámbitos. Se propone una red ciclista que conecte los principales puntos de Requena y sus pedanías, junto a la instalación de aparcabicis. En transporte público, se estudia la puesta en marcha de nuevas líneas de minibús que enlacen las aldeas con el núcleo urbano y estaciones, así como mejoras en las frecuencias actuales.
En cuanto al tráfico rodado, se plantean medidas para calmar la circulación, reducir el aparcamiento en superficie y reorganizar las zonas de estacionamiento. También se incluye la creación de nuevos aparcamientos, incluso subterráneos, y la reordenación de la distribución urbana de mercancías con centros logísticos en los accesos a la ciudad.
El Ayuntamiento de Requena aún no puede aplicar directamente el Plan de Movilidad Urbana Sostenible. Antes debe completar varios pasos administrativos y técnicos. En primer lugar, tiene que incorporar al documento las modificaciones y observaciones realizadas por los distintos informes sectoriales, especialmente las del área de movilidad. Una vez ajustado, el plan deberá remitirse al órgano competente en movilidad de la Generalitat para obtener su informe favorable previo a la aprobación definitiva.
Además, el documento final deberá concretar aspectos como los indicadores de seguimiento —incluidos los medioambientales—, los valores de partida y los objetivos a alcanzar, así como los mecanismos de control de cuestiones como emisiones o ruido. También tendrá que integrar las consideraciones relacionadas con infraestructuras, medio ambiente, carreteras o planificación territorial.
Con todo ello completado, el siguiente paso será la aprobación definitiva del PMUS. Este trámite deberá realizarse dentro del plazo máximo establecido, cuatro años, ya que el informe ambiental favorable tiene una vigencia limitada. Solo tras ese proceso el plan podrá entrar en vigor y comenzar su ejecución.




