Las cuentas municipales se han elaborado en un contexto complejo, marcado por dificultades en materia de personal, la necesidad de modernización del Ayuntamiento y la prioridad de garantizar el pago a proveedores. En este sentido, Benlloch ha subrayado que uno de los principales objetivos es atender a las personas y empresas “detrás de cada factura”, con más de 8 millones de euros destinados a saldar pagos pendientes.
El presupuesto se estructura en torno a cuatro pilares fundamentales: la modernización municipal, con la estabilización de la plantilla y la incorporación de nuevos perfiles técnicos; la responsabilidad económica, garantizando la estabilidad financiera; el apoyo a la ciudadanía y al comercio local, con bonificaciones fiscales como la reducción del IBI y ayudas que rondan los 2 millones de euros; y el refuerzo de unos servicios públicos de calidad.
“"Este presupuesto permitirá mirar al futuro con esperanza."
La vicealcaldessa ha destacado el incremento de 254.000 euros en partidas destinadas a convenios y subvenciones, con nuevas ayudas a entidades como Vilatea, CASDA o SOS Colònies, entre otras, con el objetivo de reforzar la protección social y atender a los colectivos más vulnerables. Además, el presupuesto incluye medidas en materia de sostenibilidad, como el convenio con AVAMET o ayudas para implantar la recogida selectiva en escuelas infantiles.
El consistorio también avanza en la reducción de la deuda municipal, que se sitúa en el 36%, con la previsión de liquidar el préstamo solicitado en 2010. En cuanto a inversiones, se destinarán inicialmente 652.971 euros, con actuaciones como la apertura de la avenida de Portugal, la ronda Suroeste o la puesta en marcha de Vilabici.
“"Las cuentas son una herramienta para seguir construyendo una ciudad más justa, sostenible y con oportunidades."




