La ciudad ha celebrado la apertura con una gran fiesta familiar que ha reunido a los ondenses para descubrir uno de los proyectos de regeneración urbana y natural más singulares impulsados por el consistorio. La jornada ha contado con animación infantil, música, almuerzo y actividades para los más pequeños.
La alcaldesa de Onda, Carmina Ballester, ha destacado que la plaza se ha transformado en un lugar más seguro, accesible, natural y sostenible. "Es un orgullo ver hoy las caras de disfrute de los más pequeños y la ilusión en los ojos de los mayores", ha afirmado, subrayando que el esfuerzo por convertirla en un parque pedagógico y oasis verde "ha valido la pena".
La actuación ha permitido renovar integralmente este emblemático entorno urbano, eliminando desniveles y barreras arquitectónicas para crear un parque totalmente accesible, cómodo y seguro. El nuevo diseño apuesta por integrar más naturaleza y zonas verdes en el centro urbano, generando un espacio abierto para pasear, descansar y convivir.
El gran protagonista del nuevo parque es su jardín comestible, un espacio natural con más de 40 árboles frutales y vegetación autóctona, concebido como un entorno didáctico al aire libre. Esta iniciativa permitirá especialmente a los niños conocer el ciclo de las plantas y fomentar valores vinculados al cuidado del medio ambiente.
El proyecto incorpora también refugios para fauna local, como hoteles para insectos y bebederos para aves, reforzando la biodiversidad del entorno. Además, se han añadido nuevos juegos infantiles, ampliando las posibilidades de ocio y convivencia para vecinos de todas las edades.
El Parque de las Tres Culturas toma su nombre de la escultura Tolerantia, obra de Chul Young Choe, que simboliza la convivencia entre las culturas cristiana, musulmana y judía que formaron parte de la historia de Onda.




