La decisión, tomada durante el pleno ordinario de abril, refleja el compromiso de la corporación con una gestión que pone a los más jóvenes en el centro. La alcaldesa de Onda, Carmina Ballester, ha subrayado la importancia de esta iniciativa, afirmando que una ciudad que prioriza la infancia funciona mejor para todos sus habitantes.
“"Queremos ser Ciudad Amiga de la Infancia porque creemos en ello, porque llevamos años trabajando en esa dirección y porque estamos convencidos de que una ciudad que pone a los niños en el centro es una ciudad que funciona mejor para todos."
El concejal de Cultura y Juventud, Daniel Álvaro, ha destacado que este proceso ha permitido consolidar y dar continuidad a numerosas acciones ya en marcha, con el objetivo principal de mejorar el diseño de la ciudad desde la perspectiva infantil. La candidatura es el resultado de un itinerario iniciado en 2025 con la firma de un convenio con UNICEF, que estableció las bases para adaptar la acción municipal a los estándares del programa.
Entre las herramientas desarrolladas, destaca el I Plan de Infancia y Adolescencia, que define las líneas de actuación para el bienestar de los menores, y la creación del Órgano de Participación Infantil y Adolescente (OPIA), un canal estable para la incorporación de sus propuestas. Además, se ha reforzado el compromiso con la Declaración del Día Mundial de la Infancia, aprobada también por unanimidad.
La implicación directa de niños, niñas y adolescentes ha sido un eje fundamental, integrando su visión en el diseño de las políticas públicas. Este enfoque ha impulsado actuaciones como la mejora de parques infantiles, la creación de espacios como MICO Gaming Zone y el desarrollo de proyectos educativos y culturales como la Alquería Cultural, buscando entornos seguros y adaptados a sus necesidades.
En la misma sesión plenaria, se aprobó por unanimidad la modificación del reglamento del Consejo Escolar Municipal para incluir la figura de asesores con voz pero sin voto. Esta medida, impulsada por la concejala de Educación, María Ojeda, busca mejorar la calidad de las decisiones en el ámbito educativo y reforzar el papel del consejo como espacio de participación y coordinación.




