El proyecto, ya licitado, prevé que las obras comiencen tras el verano y se prolonguen durante un año y medio, con la puesta en marcha de la nueva instalación prevista para finales de 2027. Esta intervención, impulsada por la Generalitat a través de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR), incluye la construcción de nuevos colectores y una estación de bombeo de última generación.
Esta infraestructura optimizará la conducción de las aguas residuales, reducirá los rebombeos y reforzará la capacidad de evacuación en momentos de mayor demanda, como el verano o episodios de lluvias. La nueva instalación recogerá las aguas residuales de Moncofa y las conducirá al sistema existente, impulsando los caudales hacia la estación de Xilxes d’Alt. Además, incorporará sistemas de pretratamiento de sólidos y control de olores, mejorando el rendimiento y su integración ambiental, junto con una mayor eficiencia energética.
“"Se trata de una actuación clave que transformará por completo el sistema de saneamiento del municipio, haciéndolo más eficiente y preparado para el crecimiento, sobre todo en la zona costera durante el verano."
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, presentó el proyecto en el Ayuntamiento de Moncofa junto al alcalde, Wenceslao Alós, el secretario autonómico de Infraestructuras, Javier Sendra, y el gerente de la EPSAR, José Aparicio. El conseller explicó que esta actuación eliminará la necesidad de que el agua pase por cuatro bombeos distintos antes de ser tratada, lo que supondrá una mejora sustancial del sistema.
Por su parte, el alcalde de Moncofa, Wences Alós, valoró la licitación del bombeo de Palafangues y el inicio de las obras este mismo año como una reivindicación histórica para el municipio. Recordó que, tras la entrada en funcionamiento de la depuradora junto al río en 2015, la red de saneamiento quedó desajustada, con recorridos ineficientes del agua residual que incrementaban los costes, el desgaste de la red y los desbordamientos en distintos puntos, especialmente en la avenida Avel·lí Corma.
El primer edil señaló que en 2016 se ejecutaron obras para modificar el sentido de la red en el Grau, derivando las aguas hacia las estaciones EBAR Norte 2 y 3, aunque estas actuaciones no resolvieron completamente el problema. Las reuniones con la EPSAR permitieron impulsar esta nueva estación que recogerá las aguas residuales en el propio municipio y las enviará directamente a la depuradora, suponiendo un importante ahorro económico y reduciendo el desgaste de la red.




