Los pantanos de Castellón, con riesgo A, requieren más inversión y mantenimiento

La mayoría de las presas de la provincia superan los 50 años y están clasificadas con el máximo nivel de riesgo según el Ministerio para la Transición Ecológica.

Imagen de una presa antigua con agua desbordando, rodeada de colinas secas, bajo un cielo azul.
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Imagen de una presa antigua con agua desbordando, rodeada de colinas secas, bajo un cielo azul.

Los pantanos de la provincia de Castellón, la mayoría con más de 50 años, están clasificados con el máximo nivel de riesgo según el Ministerio para la Transición Ecológica, lo que subraya la necesidad de una mayor inversión en mantenimiento.

La mayoría de las infraestructuras hídricas de Castellón superan el medio siglo de vida, con la presa de María Cristina cumpliendo su centenario y la de Onda próxima a los 75 años. Solo la de Arenós, con 45 años, es la más joven. Esta antigüedad, junto con la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos adversos, ha llevado al Ministerio para la Transición Ecológica a clasificar todos los pantanos de la provincia con un nivel de riesgo A.
Esta clasificación implica que un posible fallo o funcionamiento incorrecto podría causar daños materiales o medioambientales muy importantes, afectando gravemente a núcleos urbanos o servicios esenciales. Los expertos subrayan la importancia de un mantenimiento adecuado y una mayor inversión para garantizar la seguridad de estas infraestructuras.

"No hay que alarmar a la población, porque se toman medidas para evitar que haya una rotura o un mal funcionamiento de los embalses."

un portavoz del Sindicato Central de Aguas del río Mijares
Una de las medidas preventivas que se aplican es el control del volumen de resguardo, que establece la capacidad máxima de retención de agua para evitar desbordamientos. Por ejemplo, en el pantano de Arenós, la capacidad máxima es de 110 hectómetros cúbicos, pero el volumen de resguardo se reduce a 65 hectómetros cúbicos de enero a agosto, y a 52 hectómetros cúbicos de septiembre a diciembre, período de mayor riesgo de lluvias intensas.
La necesidad de inversión es evidente, como demuestra el presupuesto destinado a mejorar la seguridad de una pared inestable en el pantano de Arenós. Desde el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, se advierte de la falta de profesionales para la explotación de presas y se pide más apoyo para estas infraestructuras, que juegan un papel clave en la contención de ríos y la prevención de inundaciones.