Iñigo Pérez: Continuidad y estilo para el nuevo Villarreal

El nuevo técnico hereda una base sólida y busca mantener la competitividad del club 'groguet' con un estilo vertical.

Imagen genérica de un balón de fútbol en un campo.
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Imagen genérica de un balón de fútbol en un campo.

La marcha de Marcelino García genera expectación, pero Iñigo Pérez apuesta por mantener la base consolidada y el estilo vertical que ha llevado al equipo a éxitos recientes.

La salida de Marcelino García del Villarreal ha dejado un legado futbolístico que ha impulsado al conjunto 'groguet' a encadenar dos clasificaciones consecutivas para la Champions League y lograr cifras récord, especialmente en la última campaña. Ante esta circunstancia, es comprensible la preocupación de una parte de la afición por la posible pérdida de competitividad y del estilo de juego que ha caracterizado al equipo, llevándolo a alcanzar hitos como el tercer puesto en liga.
Sin embargo, hay motivos para el optimismo. El propio Iñigo Pérez ya expresó en su rueda de prensa de presentación su intención de dar continuidad a "una base consolidada durante varios años" y de "conservar el trabajo realizado por Marcelino". Su reciente temporada con el Rayo Vallecano, donde consiguió llevar al equipo a su primera final europea y quedarse a un punto de repetir clasificación para la Conference League, sirve como aval.
Bajo su dirección, el Rayo fue el cuarto equipo menos goleado de LaLiga EA Sports. El estilo de juego implementado por Pérez incluye un sistema 4-2-3-1 en ataque y un 4-4-2 en defensa. Si bien la posición de mediapunta/interior que ha desarrollado podría plantear algunas cuestiones, su prioridad compartida con Marcelino es la verticalidad.
Tanto Marcelino como Pérez priorizan la verticalidad en ataque, evitando la posesión excesiva para centrarse en llegar al área rival rápidamente. El Villarreal, incluso, ha demostrado capacidad para ceder el balón y aprovechar errores en transiciones rápidas. Pérez, por su parte, busca la circulación del balón hacia la intervención de los laterales en la fase ofensiva para ganar profundidad.
En el trabajo defensivo, el nuevo técnico 'groguet' apuesta por una presión intensa en bloque alto, que requiere una gran solidaridad de los jugadores, diferente de la defensa más compacta del medio campo hacia propia que practicaba el equipo anterior. Además, como Marcelino, Pérez es partidario de mantener activos al máximo número de jugadores mediante rotaciones.
Por todo ello, y sumado al interés de Iñigo Pérez por conocer a los jugadores e integrarse en el ecosistema del club, hay razones para creer que el Villarreal desarrollará un estilo de juego similar al de las últimas temporadas.