El interés por la inversión inmobiliaria en la provincia de Castellón crece, especialmente en la capital y su área metropolitana. Este fenómeno se consolida como una tendencia estructural, impulsada por la tensión residencial de las grandes ciudades y el atractivo de mercados secundarios que ofrecen mayor capacidad de retorno.
El perfil del inversor se está ampliando. Si antes predominaba el pequeño inversor buscando pisos por menos de 100.000 euros para reformar y destinar al alquiler, ahora operadores especializados buscan desarrollar producto residencial tanto para inversión como para compradores finales, detectando escasez de oferta y capacidad de absorción.
Un informe de la plataforma de inversión inmobiliaria PropHero destaca Almassora para una nueva promoción residencial, identificando Castellón como un mercado con excelentes indicadores de rentabilidad y liquidez. El estudio analiza 13 municipios entre Castellón y la Plana Baixa Sur, con más de 407.000 habitantes, donde la rentabilidad bruta media del alquiler alcanza el 9,23%, superando en más de dos puntos la media nacional.
La velocidad del mercado es otro factor clave. Los inmuebles en el área estudiada permanecen una media de 18 semanas en venta, frente a más de 33 en España. En el caso del alquiler, se encuentra inquilino en unas 16 semanas, comparado con casi 25 a nivel nacional. Estas cifras reflejan la realidad provincial de viviendas que se venden en pocos días o semanas.
La Asociación de Inmobiliarias de la Comunitat Valenciana (Asicval) ya había señalado que los pisos por debajo de los 100.000 euros en Castellón se vendían en dos o tres semanas. Ahora, esta dinámica se está reflejando en los modelos de análisis de plataformas inversoras.
La reducción de la oferta es un factor determinante. El informe estima que el stock de vivienda en alquiler en los municipios analizados ha bajado un 54% en un año, casi el doble de la caída nacional. La oferta de venta ha descendido cerca del 48%. Esta menor disponibilidad coincide con una demanda residencial sostenida por el crecimiento poblacional y la actividad industrial.
La provincia cerró 2025 con más de 627.000 habitantes, ganando unos 12.400 residentes en un año. La economía se apoya en sectores como la industria cerámica, la logística y la actividad portuaria.
Almassora destaca como caso representativo de este nuevo ciclo inmobiliario provincial. Su proximidad a Castellón, precios de acceso contenidos y la limitada obra nueva la han convertido en un mercado prioritario para PropHero. Este movimiento responde a la búsqueda de inversores por ciudades intermedias con recorrido de crecimiento, frente a las grandes capitales donde el precio de entrada limita la rentabilidad.




