Burriana finalizará en mayo la modificación del proyecto de la red de pluviales

El Ayuntamiento de Burriana prevé tener lista en mayo la modificación del proyecto para la última fase de la red de evacuación de aguas pluviales, con una inversión de 1,2 millones de euros.

Imagen genérica de obras en una calle de Burriana, con barreras de seguridad y maquinaria.
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Imagen genérica de obras en una calle de Burriana, con barreras de seguridad y maquinaria.

El Ayuntamiento de Burriana tendrá lista en mayo la modificación del proyecto para la fase final de la red de evacuación de aguas pluviales en la avenida Cardenal Vicent Enrique i Tarancón, con una inversión prevista de 1,2 millones de euros.

Una vez completado este paso técnico, solo faltará dotarla presupuestariamente y licitar las obras cuanto antes, según han indicado fuentes municipales. Las actuaciones se concentrarán en dos puntos clave: el tramo de la avenida Jaime Chicharro más próximo a la plaza de la Generalitat Valenciana y la calle Maestrat, y la avenida Jaume I a la altura del Camí Fondo. Se estima que las obras tendrán una duración de ocho meses.
La culminación de esta cuarta fase coincidirá con la finalización de la tercera, también prevista para mayo si se cumplen los plazos fijados por la empresa Becsa. Esta fase cuenta con una inversión de 1.192.900 euros y afecta a la calle Assumpta González Cubertorer, en su cruce con la avenida Cardenal Vicent Enrique i Tarancón, así como a varios tramos comprendidos entre las calles Generación del 27, Jorge Guillem, Rafael Alberti, Tallinn y el Camí Grau.
El proyecto global, estructurado en cuatro fases con un desembolso total de 3,7 millones de euros, tiene como objetivo implantar una red separativa de aguas pluviales y residuales para minimizar el riesgo de inundaciones y reducir el caudal del colector que discurre desde el Camí Fondo hasta la depuradora de Burriana. Además, contempla la creación de un nuevo punto de vertido de aguas pluviales al río Seco, con el fin de aliviar la carga de la depuradora, cuya capacidad resulta insuficiente en episodios de lluvias intensas.
La primera modificación del proyecto se produjo tras la aparición de restos arqueológicos durante la excavación del depósito de desbaste y de la zanja del colector. Los trabajos necesarios para recuperar estos vestigios históricos encarecieron la primera fase en 215.089 euros —un 40,9% más—, que se sumaron a los 525.412 euros de la adjudicación inicial a Becsa. Esta fase concluyó en septiembre de 2025, con un retraso de diez meses respecto a lo previsto, y permitió poner en valor restos óseos y cerámicos.
En paralelo a estos trabajos de mejora de la evacuación pluvial, también se trabaja en la renovación de las redes de agua potable y saneamiento que todos los años ejecuta la empresa Facsa con cargo al Plan Director de Abastecimiento y Alcantarillado 2025-2029. En este 2026, las actuaciones afectan a una decena de calles con una inversión de 1.322.228 euros, financiada por la propia empresa mediante el 90% y el 32% de su facturación anual en Burriana en agua potable y alcantarillado, respectivamente.